Este lunes, 3 de agosto, se abrirá la audiencia de debate oral y público para esclarecer la tragedia vial del 29 de octubre de 2022 en el Camino de las Altas Cumbres. El por entonces presidente de la Legislatura de Córdoba, Oscar Félix González, llega acusado de homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas por la conducción imprudente de un vehículo automotor.
El juicio se centrará exclusivamente en la responsabilidad penal y civil de González producto de la colisión. La conductora del Renault Sandero rojo, Alejandra Bengoa, perdió la vida a raíz del impacto. Su hija Marina y la amiga, Alexa, sobrevivieron pero tienen lesiones gravísimas con secuelas para toda la vida.
Sin embargo, el caso judicial para esclarecer el siniestro reveló un sinnúmero de hilos invisibles que manejan el poder. El auto de alta gama color negro —un BMW X1— que conducía González aquel día, había sido entregado por el Tribunal Superior de Justicia por su función legislativa. El depositario, presidente de la Unicameral, lo recibió en tiempo récord. Desde que el auto fue secuestrado por documentación adulterada hasta que lo recibió pasaron solo 42 días. Todo fue hecho dentro del marco legal. Aún dentro de la ley, vehículos de alta gama bajo secuestro judicial no terminaban en manos de cualquiera. El seguro era la Provincia de Córdoba.









