En Avellaneda, Racing quedó condicionado por dos errores puntuales en la primera etapa y perdió el control del partido ante Tigre. El conjunto de Diego Dabove fue superior y castigó cada equivocación defensiva, para construir una ventaja de 2-0 antes del descanso.La Academia de Juan Pablo Vojvoda sufrió un primer tiempo para el olvido en el Cilindro. En un desarrollo que hasta ese momento se mantenía equilibrado, dos fallas en la salida cambiaron por completo el partido, correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura.La historia comenzó a inclinarse a los 26 minutos. Nazareno Colombo, que disputó su partido número 100 con la camiseta de Racing, recibió la pelota adelantado e intentó salir jugando desde el fondo. El defensor demoró la resolución de la jugada, Gonzalo Pity Martínez presionó con decisión, le robó la pelota cuando intentó girar y quedó mano a mano con Facundo Cambeses. El delantero definió de zurda, al primer palo, y venció la resistencia del arquero para establecer el primero de la noche (ya le había anotado a Racing en el Apertura). Colombo, que más tarde fue amonestado, quedó marcado por una acción que modificó el desarrollo del encuentro.La Academia no logró recuperarse del impacto y apenas siete minutos después volvió a equivocarse. Esta vez el error fue de Gastón Martirena, que regresó a la formación luego de haber permanecido en el banco de suplentes en los últimos partidos. El lateral intentó un pase desde la banda hacia el centro, pero la entrega no encontró a ningún compañero y quedó en poder de Martín Garay.El mediocampista no dudó. Apenas unos metros por delante de la mitad de la cancha, levantó la cabeza y sacó un remate colocado hacia el palo izquierdo de Cambeses. La pelota picó antes en el área chica, una zona muy castigada por el estado del césped, complicó la reacción del arquero y terminó dentro del arco pese al manotazo del guardameta, que también tuvo responsabilidad.Más allá de la ventaja conseguida a partir de esas dos acciones, Tigre justificó su diferencia con un rendimiento sólido y mostró mayor claridad para manejar el desarrollo del encuentro. Sin embargo, sobre el cierre del primer tiempo, Racing encontró espacios y estuvo cerca del descuento. La oportunidad más clara nació en los pies del juvenil Alejandro Tello, de apenas 18 años, que conectó una volea que tenía destino de gol, pero Felipe Zenobio respondió con una intervención de gran nivel para sostener la diferencia y asegurar que Tigre se marchara al descanso con una ventaja de dos goles en Avellaneda.Antes del descanso, Racing volvió a quedar expuesto y Tigre incluso llegó a convertir el tercer gol. A los 44 minutos, Nahuel Banegas envió un centro rasante desde la izquierda que pareció sencillo para Cambeses. Sin embargo, el arquero no logró controlar la pelota y dejó un rebote que aprovechó Ignacio Russo para empujarla a la red. La acción, de todos modos, quedó invalidada: Yael Falcón Pérez anuló la conquista al considerar que el delantero convirtió con el brazo, que tenía pegado al cuerpo, tras el desvío del guardameta.La sucesión de errores e imprecisiones también encontró una reacción de incredulidad en el banco de Racing. Mientras observaba el desconcierto de su equipo, el entrenador Vojvoda se giró hacia sus colaboradores y dejó escapar una frase que reflejó el momento: “¿Qué nos está pasando?”. Algo que también se preguntaban los hinchas seguramente, sorprendidos antes del descanso.
Racing cometió dos errores defensivos, Tigre los aprovechó y se fue al entretiempo con una ventaja de 2-0
Nazareno Colombo y Gastón Martirena fallaron en la salida, Cambeses no pudo contener un remate lejano y el equipo de Diego Dabove capitalizó ambas acciones para sacar una diferencia amplia en Avellaneda














