Análisis Exclusivo suscriptores El saldo total aumentó más de $ 362 billones en los casi cuatro años del Gobierno Petro y ya llega a los $ 1.167 billones. Manos sostienen billetes de 100.000 pesos colombianos. Foto: Getty Images. IstockSUBEDITORA01.08.2026 18:01 Actualizado: 01.08.2026 18:01
Si se quisiera hacer una ‘vaca’ para saldar la deuda del país, la cual alcanzó en junio los 1.167 billones de pesos, sería necesario que cada colombiano le pagara en promedio más de 21 millones de pesos a todos los inversionistas, bancos, fondos y organismos a los que el Estado les ha pedido dinero prestado para cubrir sus gastos.Ir a todos los contenidos de este informe especialImagen de referencia. Foto:iStockEl saldo de la deuda pública de Colombia, entre interna y externa, no ha parado de crecer en los últimos años y desde hace meses se sitúa en niveles récord nunca antes vistos.Si bien la deuda bruta se ubicaba en 805 billones de pesos en agosto del 2022, fecha en la que se posesionó el saliente mandatario Gustavo Petro, en la actualidad ya llega a 1.167 billones, es decir, se ha incrementado en un 45 por ciento o, lo que es lo mismo, su aumento ha sido de más de 362 billones de pesos. Además, se podría decir que lo que debe el Gobierno se ha elevado cada día de estos casi cuatro años en alrededor de 258.000 millones.Según los propios datos del Ministerio de Hacienda, el saldo de la deuda pública se ha disparado año a año. En diciembre del 2023 quedó en 865 billones, al cierre del 2024 se elevó hasta los 1.022 billones y el año pasado tocó los 1.192 billones.De hecho, su pico máximo se presentó en febrero de este año cuando rozó los 1.238 billones y destaca que solo si tenemos en cuenta el último año el saldo de la deuda pública se disparó en 74,7 billones de pesos, lo que representa un 7 por ciento frente al año anterior.“El aumento de la deuda desde el 2024 responde principalmente a que el Gobierno tuvo que financiar déficits fiscales mucho más elevados mediante un mayor endeudamiento. En otras palabras, cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos, esa diferencia debe financiarse con nueva deuda, lo que termina aumentando el saldo de las obligaciones del Gobierno”, apunta Diego Montáñez, profesor de la Universidad Eafit.En concreto, el economista cuenta que en el 2024 se produjo un deterioro importante de las cuentas fiscales pues los ingresos totales del Gobierno cayeron cerca de 14,9 billones de pesos, mientras los gastos aumentaron aproximadamente en 32,8 billones. Esta situación hizo que el déficit fiscal pasara de 66,9 billones en 2023 a 114,5 billones en 2024 y que se incrementaran de manera significativa las necesidades de financiamiento.Germán Ávila, ministro de Hacienda. Foto:Milton Díaz - CEET“Un indicador clave es el balance primario (el cual excluye los intereses de la deuda), que pasó de 5,4 billones en 2023 a 40,3 billones en 2024, lo que significa que los ingresos ya no alcanzaban para financiar el gasto primario y fue necesario recurrir a un mayor endeudamiento. En 2025, aunque los ingresos se recuperaron, el desequilibrio persistió: el déficit fiscal se mantuvo en 117,8 billones y el déficit primario aumentó hasta 65,7 billones (-3,5% del PIB). Esto mantuvo elevadas las necesidades de financiamiento y explica que el saldo de la deuda continuara creciendo”, sostuvo el economista.De acuerdo con el centro de estudios económicos Anif, esta deuda bruta, la cual corresponde al total de los pasivos financieros que tiene el Gobierno, representó en el 2025 el 64,4 por ciento del producto interno bruto (PIB), el nivel más alto registrado desde 1999 y solo superado durante la pandemia del covid-19, cuando alcanzó el 65 por ciento del PIB. De este total, la interna representó el 45,3 por ciento del PIB -máximo de los últimos 26 años-, mientras que la externa fue de 19,1 por ciento del PIB.Por su parte, la deuda neta, la cual excluye los activos financieros, cerró el 2025 en 58,5 por ciento del PIB, debido, en buena parte, a las operaciones de manejo de deuda que realizó el Gobierno Petro en el 2025. Pese a ello, el centro de pensamiento recalcó que este dato también se ubica dentro de los niveles más altos del país desde 1999, solo comparable con los observados durante la pandemia y al cierre del 2024, cuando alcanzó el 59 por ciento del PIB.El problema es que de seguir así el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) proyecta que la deuda neta cerraría este año en el nivel de 61 por ciento del PIB, la cifra más alta registrada en la historia del país, una situación que le tocará lidiar al próximo mandatario Abelardo De La Espriella y a su ministro de Hacienda, Miguel Gómez. Además, el organismo independiente pronostica que los próximos años seguiría subiendo. En el 2028 llegaría a 63,8 por ciento y en el 2030 quedaría en 64,2 por ciento del PIB.“Las medidas de ajuste fiscal estructural no dan espera, so pena de que el país enfrente una situación de estrés financiero, con consecuencias económicas potencialmente devastadoras. Es necesario que el Gobierno y el Congreso, con participación y apoyo de la sociedad civil, acuerden urgentemente medidas de alta envergadura para evitar una crisis fiscal”, sentencia el organismo que lidera Juan Carlos Ramírez.Pesos colombianos. Foto:OSCAR GIRALDOGobierno Petro, el de mayor incremento de la deudaAdicional a ello, destaca que la administración de Gustavo Petro es la que más ha incrementado la deuda bruta. El economista Germán Machado asegura que el saldo total subió más que en los últimos cinco gobiernos anteriores juntos. Incluso, está 5,2 veces por arriba que el aumento que se presentó en el anterior de Iván Duque, el cual se enfrentó a la pandemia.Según sus cálculos, en dólares, el saldo ha crecido 155.444 millones frente a los 29.891 millones del gobierno Duque, los 14.485 millones de aumento del segundo gobierno del presidente Juan Manuel Santos y los 36.701 millones de su primero periodo.“Deja una bomba fiscal de proporciones históricas. Es el mayor incremento de deuda en toda la historia de Colombia (medido en pesos y en dólares). De un lado, el Gobierno sobredimensionó sistemáticamente los ingresos y comprometió gastos con ingresos inexistentes. Además, los gastos crecieron mucho más que los ingresos, a una velocidad insostenible, y la diferencia se tapó con deuda. Y tres, la estrategia no salió bien y fue irresponsable. El Ejecutivo se endeudó mucho y muy caro haciendo que los intereses fueran muy altos. Actualmente, incluso la Contraloría revisa si se generó un detrimento patrimonial por los elevados costos de la deuda que el Gobierno Petro tomó para financiar el gasto y las consecuencias que deja para el país”, señaló el profesor de la Universidad de los Andes.En los últimos meses, los intereses han sido tan altos que han rozado incluso el valor de 15 por ciento, lo que ha llevado a Colombia a pagar una de las tasas más costosas entre los emergentes. De igual manera, el país se ha percibido cada vez como más riesgoso por los inversionistas extranjeros.Siga a los demás contenidos de este informe especial: La deuda pública alcanzó niveles récord en el gobierno de Gustavo Petro. No es algo lejano, sino que tiene duras consecuencias para la vida de las familias y la población. Las decisiones llevaron a que el Gobierno esté pagando tasas de interés históricamente caras. ¿Cómo se llegó a ellas?El cambio de gobierno es la oportunidad para buscar salidas, y los expertos dan sus recomendaciones para el doloroso camino de poner la casa en ordenEn particular, una de las decisiones posibles es que la gente termine pagando más impuesos, mientras quedan menos recursos públicos para invertir.En medio de todo, en el manejo de deuda se recurrió a operaciones no convencionales que el gobierno saliente explica. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






