El Mineduc de Guatemala abrió 968 plazas para supervisores educativos y reactivó un cargo que no incorporaba desde hace casi 30 años. (Ministerio de Educación de Guatemala)El Mineduc abrió 968 plazas para supervisores educativos y reactivó un cargo que no incorporaba desde hace casi 30 años, con la meta de nombrar este año al personal que empezará funciones en 2027 en los 340 municipios del país y de acercar la supervisión a escuelas, institutos y colegios.El rediseño no se limita a esas plazas. El ministerio prevé además otra convocatoria en septiembre para 1.067 acompañantes pedagógicos, 1.156 acompañantes de gestión y 1.265 asistentes, dentro de un esquema que busca descargar a los supervisores de tareas administrativas y ampliar la presencia territorial.Según el Ministerio de Educación, la convocatoria para supervisores se publicó el 30 de julio y las postulaciones estarán abiertas durante agosto. El proceso seguirá hasta octubre, cuando se entregarán al departamento de Recursos Humanos los expedientes de quienes ocuparán los puestos.PUBLICIDADLos departamentos de Guatemala, San Marcos, Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango recibirían la mayor cantidad de personal por la extensión de sus territorios. La meta oficial es cubrir los 340 municipios.Francisco Cabrera, viceministro técnico, explicó que la supervisión “es como la columna vertebral del sistema educativo, y esa columna ha estado limitada durante casi 30 años”. Añadió que el sistema se acostumbró a resolver problemas desde el nivel central, cuando podían resolverse con rapidez en cada distrito por medio de los supervisores.Páginas del Diario de Centro América muestran el Acuerdo Ministerial de Educación No. 3442-2026 junto a diversas regulaciones oficiales de Guatemala. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Ministerio de Educación oficializó las reglas del concurso con el Acuerdo Ministerial 3442-2026, publicado en el Diario de Centro América. La norma regula el proceso de oposición para seleccionar supervisores educativos en el área de trabajo técnico-administrativo.PUBLICIDADEl nombramiento dependerá de un procedimiento de reclutamiento y selección dirigido por jurados de oposición integrados por representantes de la cartera educativa. Esos jurados revisarán todas las candidaturas.El trámite se hará a través del Sistema Informático Nacional de Oposición, e-SINO. Cada persona podrá presentar un solo expediente a nivel nacional, sin importar distrito o municipio, y la plataforma rechazará las postulaciones con documentación incompleta.Entre los documentos exigidos figuran la fotocopia del Documento Personal de Identificación, la constancia del Registro Nacional de Agresores Sexuales y la constancia de carencia de procesos disciplinarios pendientes de resolver emitida por la Dirección Departamental de Educación correspondiente. La convocatoria contempla dos vías de acceso: una para primer ingreso y reingreso, y otra para quienes ya tienen historial de aplicaciones.PUBLICIDADUno de los requisitos principales es contar, como mínimo, con la categoría C en el escalafón del Magisterio Nacional. Esa condición supone entre ocho y 12 años de servicio en el sistema público nacional.La evaluación de expedientes suma 100 puntos. La Prueba de Conocimientos de la DIGEDUCA vale 40 puntos y mide conocimiento técnico, demostrable y estandarizado de la comunidad docente.También se calificarán los méritos académicos, entre ellos doctorados, maestrías, licenciaturas, profesorados y diplomados vinculados con educación. Los títulos no acumulan puntaje entre sí: los jurados tomarán en cuenta únicamente el grado académico más alto.Los méritos especiales aportan 15 puntos. Ese apartado considera el desempeño de funciones de supervisión educativa en puestos administrativos o técnicos, el ejercicio de supervisión con nombramiento docente y el dominio de idioma maya, garífuna o xinka.PUBLICIDADSegún explicó la ministra de Educación Anabella Giracca, la transformación de la supervisión educativa parte de un reordenamiento territorial en distritos educativos para reducir el tiempo en oficina y aumentar la presencia en los centros. La funcionaria sostuvo que la selección se hará con reglas claras, criterios objetivos, revisión de requisitos, seguimiento y mecanismos para resolver inconformidades.Giracca afirmó que las plazas “no deben depender de recomendaciones, presiones o intereses particulares”. Añadió que deben ser ocupadas por personas con calidad humana, preparación, experiencia y capacidades, y que la selección tomará en cuenta la diversidad cultural y lingüística del país para que quienes supervisen comprendan la realidad de cada territorio.PUBLICIDADLa ministra definió la función más allá de la revisión documental. Señaló que un supervisor debe orientar escuelas, institutos y colegios, apoyar a las direcciones, acompañar a docentes, detectar problemas y ayudar a resolverlos a tiempo.El ministerio atribuye el debilitamiento de esta área a un proceso que comenzó en la década de 1990, cuando se incorporaron figuras como los coordinadores técnico-administrativos y los coordinadores técnico-pedagógicos para asumir tareas de supervisión. Con los años, ese personal se jubiló y el recurso humano restante quedó a cargo de más establecimientos.En el nuevo esquema, el acompañante pedagógico estará enfocado en apoyar a los centros educativos y a los maestros para mejorar las prácticas de aprendizaje. También verificará la entrega de libros de texto y útiles escolares en cada escuela.PUBLICIDADEl acompañante de gestión asumirá funciones administrativas para que el supervisor no quede absorbido por trámites y papeles. El asistente, por su parte, respaldará distintos procesos y facilitará la comunicación.