NoticiaEspecialistas y entidades expertas en salud mental analizan este habito recurrente. Foto: (GPT El Tiempo Visual, 2026). / EL TIEMPOANALISTA SEO01.08.2026 12:23 Actualizado: 01.08.2026 12:23

Análisis difundidos por la Sociedad Española del Sueño y el Departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge explicaron las causas profundas detrás del hábito recurrente de dormirse en el sofá.De acuerdo con los informes, esta conducta muy frecuente tras la jornada laboral frente a la televisión o el teléfono celular no solo se debe al cansancio acumulado. LEA TAMBIÉN Sino que se vincula con la falta de desconexión mental y la búsqueda involuntaria de un refugio emocional ante la soledad o el estrés cotidiano. Se vincula con la falta de desconexión mental por estrés o soledad. Foto:iStockFactores psicológicos y rasgos del comportamiento Según la Sociedad Española del Sueño, la consolidación de malos hábitos diarios figura entre los principales desencadenantes de un descanso deficiente. Al evaluar el perfil de quienes se quedan dormidos sistemáticamente en el sofá, la psicología identifica patrones comunes ligados a la sobrecarga de tareas y a la dificultad para interrumpir la actividad mental al final del día. Por su parte, las investigaciones del Departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge añaden una dimensión afectiva al fenómeno. psicología identifica patrones comunes ligados a la sobrecarga de tareas. Foto:iStockEl organismo señala que la práctica responde en muchos casos a los siguientes factores: Compensación emocional: Funciona como un mecanismo para calmar la falta de conexión afectiva en el entorno personal. Aislamiento y soledad: Quienes experimentan sentimientos de soledad evitan acudir a un dormitorio vacío, espacio donde proliferan los pensamientos intrusivos o la rumiación. Dificultad para desconectar: Se observa en personas multitarea con altas responsabilidades que no logran relajarse antes de acostarse. Tendencia a la procrastinación: Muestran una inclinación a postergar el momento formal de ir a la cama y finalizar la jornada. Este habito impacta negativamente en el bienestar general. Foto:iStockConsecuencias y alteraciones en la calidad del sueño Aunque quedarse dormido en el sofá de manera esporádica no genera consecuencias graves para la salud, la transformación de este hecho en un hábito continuado impacta negativamente en el bienestar general. En el plano del descanso, la interrupción del ciclo del sueño dificulta la consolidación de las fases de descanso profundo, lo que altera la recuperación cognitiva de la persona. Asimismo, desde el punto de vista físico, la postura inadecuada prolongada durante la noche incrementa de forma directa el riesgo de desarrollar molestias y dolores musculoesqueléticos, especialmente en la zona lumbar y cervical. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.