“¿Cómo decirte? Querido amigo, querido hermano, no sé cómo comenzar estas líneas, que no sé si podrán ser una carta formal. No sé que va a salir, pero gracias, por acordarte de mí, en estos momentos en los cuales jamás me volveré a sentir una artista, soy una mujer golpeada en lo que más duele”. Estas líneas dan inicio a la correspondencia que Mercedes Sosa mantuvo con su amigo Hugo Otero entre los años 1978 y 1981, el tiempo más difícil de su vida.
Fue el mismo Hugo Otero quien llevó las cartas a la Fundación Mercedes Sosa, hace 10 años, y las entregó a su nieta, Araceli Matus. Junto con Agustina Pérez Rial y Graciela Goldchluk, Araceli se abocó a editar con amoroso cuidado ese material que había llegado a sus manos. El fruto de este trabajo se convirtió en un libro y, después, en un proyecto de documental que se estrenará en 2027. “Pájaro azul. Cartas desde el exilio”, tal el nombre del volumen, acaba de llegar a las librerías, publicado por Paripé Books.
Las tres editoras nos contaron cómo fue la tarea de armar el volumen y qué revela este material íntimo sobre una de las artistas más amadas por los argentinos.
El destinatario
¿Quién era este hombre al que la cantante escribía con regularidad desde distintos puntos del planeta? Según cuenta Araceli Matus en la introducción del libro, Hugo Otero fue “amigo, hermano, confidente, ¿amante?” de la cantante. El signo de interrogación revela el desconocimiento de su nieta de la verdadera naturaleza del vínculo que los unía. Lo cierto es que era un oído a la distancia que la escuchaba y compartía sus angustias.







