La UEFA hizo este sábado un severo reproche al presidente de la FIFA, el italo-suizo Gianni Infantino, al afirmar que perdió su confianza, a pesar de la retirada de su controvertido proyecto de abrir las competiciones internacionales a inversores privados.A menos de un año del final de su mandato y de las elecciones de marzo de 2027, para las que por ahora es el único candidato, la UEFA lo acusó de haber incumplido sus compromisos con este “proyecto raquítico, opaco y urdido entre bambalinas”, afirmando que había “perdido la confianza” del organismo, así como de “numerosos otros miembros de la familia del fútbol”.Muy criticado desde todos los frentes, el antiguo secretario general de la UEFA había anunciado durante la noche del viernes, en un comunicado, la retirada de su proyecto destinado a crear una sociedad -la Fifa Forward Enterprise (FFE)- abierta a inversores privados y encargada de gestionar las actividades comerciales y de eventos de la institución, incluida la Copa del Mundo de fútbol.“Tras haber escuchado atentamente todos los puntos de vista, quedó claro que el proyecto ha creado divisiones, que ya no responden al interés del objetivo inicial”, reconoció Infantino, debilitado ante la oposición de numerosas federaciones y tras la dimisión de su principal asesor, Carlos Cordeiro.Gianni Infantino mantiene un foco de conflicto pese a su mensaje de no seguir adelante con el plan de sumar socios al proyecto del Mundial 2030Martin Meissner - APEsta propuesta, revelada el martes para sorpresa general, fue masivamente rechazada a nivel mundial, sobre todo por la UEFA, que había amenazado el jueves, “por unanimidad”, con no participar en las próximas competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, si el proyecto se llevaba a cabo.En su comunicado publicado este sábado, el poderoso organismo europeo que reúne a 55 federaciones europeas califica el abandono de este proyecto como una “victoria para todo el fútbol”, pero precisa que no debe “marcar el final de la historia”. “La propuesta ha sido rechazada. La tarea de restablecer la confianza en la FIFA no ha hecho más que empezar”, insiste.La UEFA, dirigida por el esloveno Aleksander Ceferin, consideraba este proyecto como un intento de Infantino de “vender una parte de la Copa del Mundo” a inversores privados, lo que hacía temer una mercantilización del fútbol sobre un trasfondo de sospechas de conflicto de intereses. “Si se venden las joyas del fútbol a inversores privados, también se está vendiendo una parte de este deporte, y sobre todo su alma”, había comentado el expresidente de la FIFA Sepp Blatter.El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, junto al líder de la UEFA, Aleksander Ceferin, en tiempos felicesChristophe Ena - APEn el más reciente comunicado, la UEFA arremete directamente contra Infantino, afirmando que, antes de su elección en 2016, había defendido la transparencia y asegurado que el dinero de la FIFA pertenecía a las asociaciones miembro. “No cumplió esas dos promesas”, acusa la UEFA. “El proyecto cutre, opaco y urdido entre bastidores que intentó imponer por la fuerza era todo menos transparente”.El abandono de este proyecto debe, según la UEFA, conducir a la creación de “un nuevo método de distribución de los recursos a través del programa Fifa Forward ya existente”, utilizando parte de los fondos de reserva del organismo, estimados en 5.000 millones de dólares.“Debemos comenzar a utilizar parte de ese dinero que permanece inmóvil en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso que necesitan el fútbol base y el conjunto del juego en cada uno de los 211 países de la FIFA. Pero no necesitamos vender la vajilla de la familia para pagarlo”, escribió la UEFA.Ahora, a Gianni Infantino se le piden muchas más explicaciones, en medio de su camino hacia la reelección al frente de la FIFA Eduardo Verdugo - AP“El futuro del fútbol mundial debe seguir organizándose en torno a consultas adecuadas, al diálogo colectivo y al respeto por las estructuras de gobernanza de nuestro deporte”, había reaccionado anteriormente el presidente de la Confederación Asiática (AFC), Shaikh Salman.La CONCACAF, compuesta por 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, por su parte había “rechazado la propuesta”. Las confederaciones africana y oceánica se mostraron menos críticas, pidiendo a sus asociaciones miembro que “examinen” y “evalúen” el proyecto, mientras que la CONMEBOL sudamericana solicitó de manera amigable “información adicional y aclaraciones”, llamando a situar siempre el fútbol por encima de cualquier otro interés.Si el proyecto hubiera salido adelante, cada una de las federaciones miembro de la FIFA habría podido recibir a principios de 2027 una dotación excepcional de 20 millones de dólares y ver cómo su asignación para el periodo 2027-2030 pasaba de 8 a 20 millones de dólares. “Es una forma de chantaje”, estimó este viernes la presidenta de la Federación Noruega, Lise Klaveness, afirmando que la FIFA “no necesitaba ese dinero”.La Federación madre de ese deporte había dado hasta el 19 de septiembre a sus miembros para pronunciarse, según una carta de Infantino revelada por varios medios.