Los móviles activos generan emisiones electromagnéticas que afectan los sistemas de navegación. (Imagen Ilustrativa Infobae)La obligación de activar el modo avión antes del despegue no es un capricho de las aerolíneas ni una medida para evitar que los pasajeros se distraigan con sus teléfonos. La razón es técnica.Los dispositivos móviles encendidos emiten señales electromagnéticas que pueden interferir con los sistemas de navegación, comunicación e instrumentación del avión, especialmente durante las fases críticas del vuelo. PUBLICIDADLa Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) establece este protocolo como obligatorio y, desde 2014, permite mantener los dispositivos encendidos en todas las fases del vuelo siempre que estén en modo avión.La EASA exige el protocolo y, desde 2014, autoriza usar dispositivos en vuelo si están en modo avión. REUTERS/Tom LittleTodo teléfono, tablet o dispositivo con conectividad inalámbrica emite señales de radiofrecuencia cuando busca red, envía datos o mantiene conexiones activas. En tierra, esas emisiones son irrelevantes. A bordo de una aeronave, pueden afectar sistemas electrónicos sensibles.Las autoridades aeronáuticas, entre ellas la EASA y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), sostienen la norma por tres razones concretas. Cualquier dispositivo inalámbrico emite señales de radiofrecuencia mientras está conectado. REUTERS/Maxim ShemetovLa primera es la prevención de interferencias: aunque la probabilidad es baja, los momentos de despegue y aterrizaje exigen concentración total de los pilotos, y eliminar cualquier fuente de ruido electromagnético es parte del protocolo. PUBLICIDADLa segunda es la estandarización global: contar con una norma común aplicable en todos los vuelos y compañías reduce márgenes de error operativo. La tercera es la disciplina a bordo: el cumplimiento de las instrucciones de la tripulación es, en sí mismo, un componente de la seguridad del vuelo.PUBLICIDADUn teléfono móvil sin modo avión no causa accidentes, pero sí genera inconvenientes comprobados. (Reuters)Cabe aclarar que las compañías aéreas pueden imponer restricciones adicionales a las fijadas por la EASA, y la tripulación de cabina siempre tiene la última palabra. En casos excepcionales, puede solicitarse el apagado completo de los dispositivos.Un teléfono móvil encendido en modo normal no va a provocar un accidente, pero sí puede generar problemas concretos y documentados. El más frecuente es un zumbido audible en los auriculares de los pilotos, producido por la interferencia entre la señal del teléfono y los sistemas de radio de la cabina. PUBLICIDADSi un pasajero no cumple, el TCP aplica un protocolo de respuesta por etapas. (Imagen ilustrativa Infobae)En algunos casos, esa interferencia puede dificultar la comunicación con la torre de control. En vuelos nocturnos, la luz de las pantallas encendidas también representa una distracción visual para la tripulación.Cuando un pasajero se niega a activar el modo avión, el Tripulante de Cabina de Pasajeros (TCP) debe seguir un protocolo escalonado: primero, comunicarlo de forma verbal y educada; si la negativa persiste, avisar al sobrecargo o jefe de cabina; si la situación escala, informar al comandante; y, finalmente, registrar el hecho en el informe de vuelo. PUBLICIDADLa gestión de estas situaciones forma parte de la formación oficial en normativa aeronáutica que reciben los TCP.Los componentes del portátil bloquean los rayos X del escáner aeroportuario. (Reuters)La batería y los componentes internos de una computadora portátil son demasiado densos para que los rayos X de los escáneres aeroportuarios los atraviesen con eficacia. PUBLICIDADPor esa razón, los agentes de seguridad no pueden determinar, desde la imagen del escáner, si el equipo oculta algún objeto peligroso dentro de la bolsa. Sacarla permite escanearla por separado, revelar sus componentes internos en pantalla y, en algunos casos, verificar que se trata de un dispositivo funcional pidiéndole al pasajero que lo encienda.PUBLICIDADCiertos aeropuertos usan escáneres 3D que eliminan la necesidad de sacar el portátil. (Imagen Ilustrativa Infobae)Algunos aeropuertos ya cuentan con escáneres 3D de tomografía computarizada que permiten obtener imágenes tridimensionales de alta definición y no requieren sacar el portátil. Si en un control no te lo piden, es probable que ese sistema esté en uso.Sin embargo, la mayoría de los aeropuertos del mundo aún opera con tecnología convencional de rayos X, por lo que la norma sigue vigente en la mayor parte de los terminales.PUBLICIDAD