Bryan jugaba fútbol con su hermano en un parque del sur de Guayaquil cuando, inesperadamente, se les acercó una escuálida perrita. Ambos, con temor, extendieron su mano para que la tímida ‘peludita’ los pudiera olfatear. Al poco tiempo, casi de inmediato, se dejó acariciar y empezó a saltar hacia sus brazos. Era una juguetona perrita que los necesitaba. La alimentaron con tajadas de mortadela, que compraron en una tienda, y le sacaron parte de las garrapatas visibles que sobresalían de su pelaje negro. “Pero tenía muchísimas”, recuerda Bryan sobre las condiciones en las que decidió acoger a la canina en su hogar, un 26 de septiembre de 2019.Desde ese día, este joven ha compartido siete de sus 26 años con su ‘Osa’: “Ella me eligió y ahora es como mi hija, la amo, no imagino mi vida sin ella”. Hoy, afirma, se encuentra bien de salud, con un poco de sobrepeso que no le impide correr con agilidad tras su pelota y subirse a la cama para dormir con su tutor. Publicidad‘Compartimos ocho años juntos y tuve que dejarla ir, ya no quería verla sufrir’, dice un joven que aceptó la eutanasia de su mascota, que padecía un cáncer agresivoCon la adopción, " les damos una segunda oportunidad a seres que muchas veces han vivido el abandono, el maltrato o la indiferencia", asegura Katiuska Delgado, presidenta de la Fundación Refugio PANA en Guayaquil, quien destaca que esta decisión significa también un compromiso responsable: ofrecerle un hogar seguro, cuidados, atención veterinaria y mucho cariño durante toda su vida.Actualmente, Delgado alberga a 26 perros y 40 gatos dentro del refugio, pero además asegura está a cargo de más de 300 animales de compañía que están en colonias felinas, hogares temporales y animales comunitarios.La mayoría de ellos -sostiene- han sido rescatados en condiciones muy graves y deplorables. A esto se suma, asegura, el impacto que tiene el tiempo que han permanecido en las calles, expuestos al hambre, enfermedades, accidentes y otros peligros. Algunos han tenido que permanecer hospitalizados durante varios días e incluso meses, debido a la gravedad de sus heridas y enfermedades. PublicidadPublicidad‘Nos llegan hasta 15 animales de compañía con cáncer al mes’: conozca los signos de alarma y cuidados que debe seguir si tiene una mascota geriátrica“Su recuperación no es únicamente física; también necesitan tiempo, paciencia y afecto para volver a confiar en las personas. Cada uno de ellos representa una historia de dolor, pero también una oportunidad de empezar de nuevo. Nuestro objetivo es que, después de todo lo que han vivido, puedan conocer finalmente lo que significa tener un hogar y una familia que los ame para siempre y que jamás los abandonen”, apunta esta joven guayaquileña.Agrega que este proceso es largo y podría costar aproximadamente entre $ 300 y más de $ 1.000, dependiendo si el perro o el gato necesitan hospitalización, cirugías, medicamentos, tratamientos prolongados, alimentación especial, vacunas, desparasitación y esterilización. En los casos más graves, cuando requieren varias cirugías o meses de tratamiento, los costos pueden ser incluso mayores.Pero la recuperación de los ‘peluditos’ no termina cuando el animal sana físicamente. “Necesitamos brindarles un espacio seguro, rehabilitación y, en muchos casos, acompañamiento para que vuelvan a confiar en las personas y estén emocionalmente preparados para encontrar una familia. Cada rescate representa una inversión de tiempo, recursos y mucho esfuerzo, pero sobre todo representa la oportunidad de salvar una vida y darle a un animal que sufrió la posibilidad de comenzar de nuevo”, asegura.Actualmente, esta fundación tiene 10 perros y 12 gatos, de entre 2 y 6 años, que están sanos, esterilizados, vacunados y desparasitados listos para encontrar una familia. Otros 20 están en fase de recuperación, que se encuentran en hogares temporales con los cuidados, la atención y el cariño que necesitan para sanar. “Muchos de ellos pronto estarán listos para encontrar una familia definitiva que les brinde un hogar seguro y lleno de amor”, señala.PublicidadConozca las enfermedades que pueden aparecer en la adultez de sus ‘peluditos’No todos los animales están aptos para ser adoptados porque la mayoría son perros y gatos que tienen varias enfermedades crónicas y otros son animales geriátricos, comenta Delgado, quien asegura que tras agotar los tratamientos y terapias veterinarias ha tenido que practicar la eutanasia a más de 15 animales durante este año debido a “enfermedades crónicas, incurables o a condiciones de salud irreversibles que les provocaban un sufrimiento que ya no podíamos aliviar”.“Cada una de esas pérdidas nos deja una huella profunda. No solo perdemos a un animal; perdemos una vida por la que luchamos, cuidamos y a la que acompañamos hasta su último momento. El dolor emocional es enorme”, lamenta esta psicóloga clínica, quien tiene dos trabajos para ayudar a sustentar parte de los gastos mensuales del refugio, que ascienden a entre $ 2.500 y $ 3.000.Esos recursos se destinan en alimentación, atención veterinaria, medicamentos y tratamientos, asegura Delgado, quien lamenta que las deudas acumuladas y el bajo número de adopciones limita la capacidad de su organización para seguir ayudando.Estos son los cambios que se presentan en los ‘peluditos’ jóvenesEl 95 % de los recursos que requiere esta organización -afirm- son autofinanciados, un 3% proviene de la creación de contenido y colaboraciones con marcas y un 2% corresponde a donaciones. Quienes deseen colaborar con la labor de Refugio Pana pueden hacer sus donaciones en la cuenta de ahorros banco Guayaquil 17400172 de Katiuska Delgado. También, pueden escribir al correo refugiopana@gmail.com o a la cuenta de Instagram @fundacionrefugiopana.“Los animales abandonados siguen aumentando mientras las adopciones disminuyen”Delgado asegura que durante este año han entregado en adopción a diez animales de compañía (cuatro perros y seis gatos), menos de la mitad de los registrados en 2025. Ese año, 27 mascotas (15 perros y 12 gatos) encontraron un nuevo hogar. “Aunque cada vez vemos más personas que hablan sobre la importancia de la adopción responsable y existe una mayor conciencia sobre el abandono y el maltrato animal, la realidad es que el número de animales abandonados sigue aumentando mientras las adopciones disminuyen”, sostiene la activista, quien cree que la situación económica de muchas familias les dificulta asumir los gastos y la responsabilidad que implica incorporar un animal de compañía a su hogar.Es una situación que les preocupa, porque se genera un círculo muy difícil de romper: “cada vez hay más animales que necesitan ayuda, pero menos familias dispuestas o en condiciones de adoptar”. Por ello, considera que es fundamental seguir promoviendo la adopción responsable para darle a los ‘peluditos’ la oportunidad de tener una vida digna, segura y llena de amor.Las personas interesadas en adoptar un animal de compañía deben completar un formulario de adopción responsable. Luego, se realiza una entrevista y, si el proceso avanza, se coordina una visita al domicilio para conocer el entorno en el que vivirá el animal y evaluar la interacción entre la familia y el nuevo integrante.También, se solicitan documentos básicos -copia de cédula y planilla de servicios básicos- y la familia debe estar de acuerdo con la esterilización del animal, en caso de que aún no se haya realizado, y comprometerse a permitir un seguimiento posterior a la adopción para conocer cómo se encuentra el animal y cómo ha sido su adaptación a su nuevo hogar. “Nuestro objetivo no es simplemente encontrarles una casa, sino encontrarles una familia para toda la vida, donde sean respetados, cuidados y amados como un verdadero miembro del hogar”, reitera Delgado.“Adoptamos Humanos”Con esta campaña de la Dirección General de Protección de los Derechos de los Animales (ProAnimal) del Municipio de Guayaquil, 175 perros y gatos encontraron una nueva familia entre enero y mayo de este 2026.Estas adopciones han sido posibles, según la entidad, gracias a las campañas y ferias que se desarrollan durante todo el año. Los ciudadanos interesados en acoger a un animal de compañía pueden acudir cada sábado, de 10:00 a 15:00, al Parque Samanes, así como a las jornadas organizadas dos veces al mes en Ruta Centro.Para concretar una adopción, los interesados deben completar un formulario con información que permita verificar que el animal contará con condiciones adecuadas de bienestar. Una vez validada la solicitud por el equipo de Adopciones de ProAnimal, se formaliza la entrega mediante la firma de un compromiso de tenencia responsable.Tras la adopción, los ‘peluditos’ tienen garantizada atención veterinaria gratuita de por vida, vacunas, desparasitación, esterilización oportuna y una placa que asegura la identificación y el cuidado responsable del nuevo integrante familiar. Estos beneficios, según el cabildo, se extienden a los demás perros y gatos del hogar. (I)
‘Ella me eligió y hoy no imagino mi vida sin ella’: la adopción, una oportunidad para mascotas que han vivido el abandono, el maltrato o la indiferencia
‘Ella me eligió y hoy no imagino mi vida sin ella’: la adopción, una oportunidad para mascotas que han vivido el abandono, el maltrato o la indiferencia








