Las administraciones de Loterías ubicadas en la España Vaciada necesitan facturar "al menos" 62.000 euros mensuales en productos de Loterías del Estado para ser económicamente viables. Una cifra que cada vez resulta más difícil de alcanzar, especialmente en los municipios más despoblados, y que ha llevado a la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Loterías (Anapal) a romper relaciones con la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (Selae).Según Borja Muñiz, presidente de Anapal, en localidades de 2.000 habitantes lograr esa facturación implica que cada vecino —de cualquier edad— destine de media 31 euros al mes a juegos de azar. "Cosa que, evidentemente, no ocurre. Si Loterías no cambia el modelo económico, estas administraciones acabarán cerrando por inviables o traspasando el negocio", advierte.

El modelo de gestión que aplica Selae a su red de ventas tiene más de dos décadas de antigüedad. En este tiempo se han multiplicado los tipos de juegos y los días de sorteo, han aumentado los trámites administrativos y de seguridad, y se ha exigido a los loteros una liquidez mínima y el adelanto de pagos. Sin embargo, la sociedad estatal no ha adaptado el sistema de comisiones y retribuciones a este incremento de costes operativos. El resultado, denuncia Muñiz, es "una brecha que a día de hoy es insalvable para las administraciones situadas en los municipios más despoblados".