"Me gustan los amigos que tienen pensamientos independientes, porque suelen hacerte ver los problemas desde todos los ángulos".- Don Nelson 'MADIBA' Mandela -Con profunda preocupación y absoluta solidaridad, reproduzco un texto que publiqué hace algunos años sobre el Licenciado Don Ernesto Ruffo Appel (LOS DONES I).Que hoy ante su tiempo y circunstancia, como nos enseñó el genial filosofo español, Don José Ortega y Gasset, subscribo totalmente.Abrazándoles a la distancia, les reitero mi apoyo personal para un demócrata ejemplar, así como para la totalidad de su amada familia.Don Ernesto Ruffo AppelEL pasado 2 de julio se cumplieron 25 años de su histórico triunfo, que curiosamente coincidió con la celebración del primer siglo de vida de nuestra amada ciudad. El sentimiento del verdadero cambio que enarboló durante toda su campaña para gobernador. Generó tal euforia electoral que el resultado que lo convirtió en ganador –más allá de suposiciones– marcó la vida democrática de nuestra gran nación y nació la “Ruffomanía” con Don Ernesto Ruffo Appel.La primera vez que escuché y leí su nombre fue cuando se hizo cargo de la dirigencia del Centro Empresarial de Ensenada y, posteriormente, del Consejo Coordinador Empresarial de la “Cenicienta del Pacífico” a principios de los ochenta. No fue difícil seguirle la huella a Don Ernesto; del sector privado pasó con gran facilidad al servicio público. Conquistó arrolladoramente la alcaldía del puerto en el año de 1986, solicitando licencia en la última parte del trienio para contender por la gubernatura, que alcanzó con un impresionante resultado favoreciéndole con 204 mil 120 votos, representado el 52.3% del total de los sufragios ese primer domingo del séptimo mes del año 1989.El acontecimiento que me permitió conocerle personalmente sucedió poco antes de cumplir los primeros seis meses de su mandato. Al escribiente, en calidad de Secretario General de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, CANACINTRA, en Tijuana, le correspondió el alto honor de recibirle y conducirle al espacio como orador magistral en el encuentro mensual que nuestra organización realizaba en esos tiempos. Rayando en una inesperada “puntualidad inglesa”, desconocida por muchos políticos de entonces y actuales, Don Ernesto hizo su arribo en punto de las 8 horas, cuando la mayoría de los convocados apenas se estacionaban a los alrededores del edificio y al notar mi desconcierto. Al presentarme con él, me desarmó con su sonrisa característica y su carisma sin igual comentando tan amable como amigablemente: “¿Qué pasó, Don Carlos, llegué muy temprano?”, a lo que solo atiné a contestar: “Por supuesto que no, Señor Gobernador, lo que sucede es que los compañeros son todos industriales y primero pasan a cerciorarse que sus fábricas estén ya funcionado”, con lo que logré arrancarle la primera de muchas carcajadas que me ha obsequiado desde entonces.A lo largo de su eficiente como ejemplar gestión, el licenciado Ruffo se especializó en establecer los nuevos aires que tendrían que marcar los derroteros del México contemporáneo y la relación necesariamente irrepetible de la moderna interacción entre la federación y el primer Estadoemanado de la oposición. Hizo escuela en cuanto a oficio político, relaciones públicas y enseñanzas al más alto nivel, que obligaron al titular del ejecutivo federal, el licenciado Carlos Salinas de Gortari, y a la totalidad de su gabinete, a conducirse con la mayor pulcritud y civilidad a costa de no perder prestigio internacional, dada la visibilidad que representa nuestra entidad fronteriza y la cercanía con la Unión Americana, lo que claramente era una circunstancia inédita a nivel nacional.Infinidad de historias, anécdotas y lecciones guarda Don Ernesto en el valioso baúl de sus recuerdos que, afortunadamente, de forma eventual, gusta de compartirnos. Narraciones de esa maravillosa época en la que todo era novedad y en la que rompió paradigmas y estableció las bases para gestar una serie de resultados electorales que permearon a lo largo y ancho del país. La sucesión de hombres emanados de su partido que lograron efectos favorables similares al suyo, incluye una lista que se desborda con apellidos como Barrio, Fox, Sánchez, Terán y un largo etcétera, que se suman a los de otros partidos como Cárdenas, López Obrador, Ebrard, Monreal y, más recientemente, Mancera, quienes, contagiados del liderazgo que fundó la emblemática figura del licenciado Ernesto Ruffo Appel, alcanzaron los sueños de una patria capaz de descubrir su destino envuelta en la incipiente naturaleza de la vida esperanzadora, demócrata y republicana que germinó hace exactamente 25 años.Felicidades a los apreciados héroes, gestores de este tan valiente como reconocido esfuerzo de la enriquecedora pluralidad y tolerancia.AÑORANZA:Primero vinieron por los socialistas, y guarde silencio porque no era socialista.Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista.Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío.Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre.- Martin NiemöllerHasta siempre, buen fin.Únete a nuestro canal