“Aquí hay un cambio de relato”. Esa fue la frase usada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz hace dos meses para transmitir una de las ideas de cambio discursivo más orgánicos e íntimos cuajados por el mundo republicano desde la campaña presidencial que llevó a José Antonio Kast a La Moneda en marzo de este año.“(Es) parte de una serie de iniciativas de cambio de cultura que tiene que ver con la austeridad fiscal del gobierno, con pagar lo que se debe, con cumplir los horarios, con rescatar muchos aspectos del Estado que están capturados. Ese es el cambio cultural al que queremos propender”, añadió el ministro a Radio Duna a principios de junio.Es por ello que la idea de avanzar en hacer más eficientes las operaciones de las empresas públicas y, eventualmente, avanzar en su privatización, forma parte de esta “batalla cultural” e ideológica que quieren dar la administración de Kast, coinciden desde el mundo republicano y también, con algunos reparos, desde Chile Vamos.Una alta fuente de La Moneda reconoce que la idea de avanzar en privatizar algunas empresas públicas fue discutida a nivel interno luego de que Quiroz fue elegido como ministro de Hacienda en enero pasado, dos meses antes de arribar al gobierno, pero reconoce que avanzar políticamente en este terreno es difícil en este momento, especialmente con Codelco.La misma fuente dice que una de las alternativas que se ha evaluado es incorporar capital privado a Enap, empresa que ha tenido buenos resultados durante los últimos años, pero admite que otras empresas, como BancoEstado, por ejemplo, tienen menos piso político para avanzar en esta línea, dada la conexión social que tiene con la ciudadanía, en comparación a otras estatales.23/07/2026 - JORGE QUIROZ, MINISTRO DE HACIENDA. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ “Nos encantaría poder hacer que Codelco, en lugar de estar endeudándose más, pudiera tener participación privada y con eso contribuir a su capitalización, a mayores recursos para modernizarse, para hacer nuevas inversiones, pero dificulto que en términos políticos vayamos a poder tener el apoyo suficiente como para poder materializar esta idea”, describe una autoridad de este gobierno.La batalla por CodelcoPero fue el propio presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, el que transparentó este relato y apuntó a que el próximo paso del gobierno, luego de aprobada la megarreforma, debiese ser la entrada de capitales privados a la estatal Codelco. “Lo que debiera venir ahora es la privatización de Codelco o al menos de parte de su propiedad para que le entre oxígeno privado a esa empresa”, dijo a La Tercera esta semana, desatando una cadena de declaraciones desde el gobierno y la oposición.Tanto en La Moneda como en Hacienda descartaron inmediatamente la privatización directa de Codelco, pero se abrieron a incorporar capital privado en diferentes modalidades. “Queremos decir que la posición del gobierno en esta materia es siempre buscar que Codelco se asocie, que a lo mejor incorpore capital privado en algún minuto, pero nunca deje de ser una empresa controlada por el Estado”, afirmó el ministro de Hacienda al día siguiente de las palabras de Squella. El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el republicano Agustín Romero, insiste en la necesidad de no seguir administrando el país de la forma en que se ha venido haciendo durante los últimos 20 años. “A nosotros nos obliga a replantearnos el modelo que nosotros queremos tener para Chile (…) Más allá de que sean batallas culturales o no, hoy tenemos una batalla por el sentido común. Los chilenos la han dado en materia de orden, de seguridad, de las clases, del aula, el respeto al profesor y el respeto a la familia”, afirma Romero, quien cree que es necesario replantearse el modelo de gestión de Codelco y la eventual incorporación de capital privado.En relación a si es el momento político adecuado para avanzar sobre nuevas fórmulas para la administración de la minera estatal, el diputado republicano es claro: “Nunca es mal momento para hacer lo correcto (…) hemos visto muchas normas que producto de este buenismo político y de lo políticamente correcto afecta a los chilenos. Y Codelco está afectando y afecta a cualquier chileno que hoy día con sus impuestos tiene que financiar la deuda que tiene esa empresa”, concluyó.La incorporación de capitales a Codelco y las batallas culturales que está dando el gobierno con diferentes temas también fueron parte del debate que se generó esta semana en un seminario organizado por Moneda Patria Investment y que reunió a el ministro Quiroz, el economista de la UCLA, Sebastián Edwards, y al actual viceministro de Economía de Argentina, José Luis Daza.Si bien Quiroz no se pronunció ese día sobre la arremetida de republicanos, Edwards dijo que la minera estatal necesitaba una “cirugía” mayor. José Luis Daza fue más allá y aludió a la batalla cultural que puede dar este gobierno, una lucha que también está dando el Presidente de Argentina, Javier Milei, a través de reformas de profundo ajuste fiscal y liberalización de la economía.“Sebastián (Edwards) dijo que hay cosas muy difíciles, privatizar Codelco es muy difícil. Déjenme decirles una cosa: no se limiten en las ambiciones. Hagan lo correcto y vayan por lo que es correcto. Yo vengo de un país donde el Presidente ha iniciado una de las transformaciones más radicales del mundo con 6 senadores (a su favor) de 72, 15% de la Cámara de Diputados y con fuerza y con elocuencia liderando la batalla cultural de las ideas ha podido hacer, lo que ha podido hacer”, lanzó el economista, quien insistió que Chile va “en la dirección correcta”.Para Felipe Morandé, presidente del Consejo Directivo del Sistema de Empresas SEP (que incluye a Correos, Metro, EFE y empresas portuarias, entre otras) no existe un mandato a priori ni una decisión tomada para privatizar empresas que están en el SEP. “Creemos que, para que una empresa pública pueda evaluar eventualmente la incorporación de capitales privados o esquemas de asociación, es un requisito deseable que alcance previamente estabilidad financiera y balances operativos positivos. Como la prioridad actual radica en impulsar la gestión eficiente de las empresas, la entrada de privados en algún formato no constituye una opción de aplicación inmediata, pero sí lo es en un plazo un poco mayor. La viabilidad política y técnica de cualquier fórmula de esta naturaleza dependerá siempre de que se garantice el resguardo explícito del rol social de la empresa y la protección del patrimonio público”, asegura a Pulso.Felipe Morandé Una fuente de gobierno que pidió no ser identificada dice, sin embargo, que más que plantear esquemas de privatización de compañías, se pueden explorar fórmulas de complementariedad con el sector privado y alianzas público-privadas que permitan apalancar proyectos de desarrollo específicos, como podría ser el caso de nuevas filiales en el ámbito ferroviario o una optimización responsable de activos no operacionales para reforzar la solvencia financiera de las instituciones. “Por lo demás, hay el horizonte muchísimas licitaciones de concesiones (y operaciones) de servicios, como es el caso de varios puertos y las sanitarias bajo Econssa, donde se puede perfeccionar la participación privada en la provisión de estos servicios”, concluye la misma fuente a propósito de las empresas del SEP.
El nuevo eslabón de la “batalla cultural” que irrumpe con el impulso privatizador de Quiroz - La Tercera
En una semana en que se instaló el debate sobre la incorporación de capitales privados a Codelco y otras empresas públicas, la idea de correr el cerco cultural en materia económica vuelve al relato oficialista. En La Moneda se reconoce que el plan privatizador se viene discutiendo en el gobierno desde antes de su inicio, con el jefe de Hacienda como promotor, pero también reconocen las dificultades para avanzar en esta materia.








