Nunca es tarde para reducir la entrada de calor en nuestra vivienda. Este es uno de los principios que se deben tener en cuenta en verano. En este sentido, en España tenemos un elemento que es menos común en otros países: las persianas. Y precisamente ellas, juegan un papel fundamental porque no solo sirven para oscurecer una habitación, sino que también pueden bloquear la radiación solar y evitar que el calor penetre en el interior. Es preciso, por tanto, saber en qué momento del día deben bajarse y cuándo deben subirse. Lo mismo ocurre con las contraventanas, otro elemento muy común de muchas casas en nuestro país. Estas dos partes de las viviendas pueden ayudar a mantener la vivienda más fresca.Según la Agencia de Medio Ambiente y Gestión de la Energía (Ademe), el mejor momento del día para bajar las persianas o cerrar las contraventanas es cuando empieza a salir el Sol. En el horario de verano, esto se produce entre las 8.00 y las 9.00 horas, por lo que esta franja horaria sería el mejor momento para cerrarlas o bajarlas según corresponda.Para evitar el calor, una vez bajadas deberían mantenerse durante todo el día en esa posición, o, al menos, durante las horas más calurosas, es decir, entre las 12.00 y las 16.00 horas, que es cuando mayor calor podría entrar en nuestra vivienda.Con este simple gesto, se reduce así el efecto invernadero que se crea entre la luz del sol y las ventanas. De esta forma, el hecho de que no entren los rayos solares ayuda a limitar la absorción del calor que se produce por ventanas y paredes y se consigue, por tanto, que la temperatura interior baje varios grados.Lo ideal, una vez ha pasado el día, es volver a subir las persianas o abrir las contraventanas. Es a partir de las 20.00 o las 21.00 horas cuando se aconseja volver a hacerlo, ya que es el momento del día en el que vuelve a producirse un escaso frescor veraniego que sirve para ventilar la casa y renovar el aire interior.