Las palabras del director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y académico de la U. de Chile, Roberto Rondanelli, se gestan desde la visión técnica y crítica de por qué los temporales de las últimas semanas han golpeado con tanta fuerza en el país. El experto sostiene que existen indicios de que el calentamiento global habría intensificado las precipitaciones asociadas a El Niño, aunque también reconoce que Chile está al debe en la entrega de respaldo científico que dé cuenta de aquello. También cuestiona la preparación del país frente a este tipo de emergencias, con al menos 13 fallecidos y la posibilidad de que esa cifra aumente. Insiste en que la prevención debe ser vista como una política de Estado y plantea que la reconstrucción de las zonas afectadas debe diseñarse considerando un clima cada vez más extremo.Sigue siendo inaceptable que haya muerto gente por este temporal.¿Qué tan excepcionales han sido los temporales recientes?Estamos haciendo los cálculos, a través de un término llamado “período de retorno”, donde se calcula cada cuánto tiempo se debería repetir estadísticamente una lluvia como la que hemos visto.Mis colegas me dicen que en algunas partes de la zona de la Región de Coquimbo es muy posible que el temporal tuvo período de retorno mayor a 100 años. ¿Y qué rol está jugando el cambio climático?No lo sabemos, porque no lo hemos investigado, esa es un área que se conoce como atribución de los eventos extremos, y la de esta tormenta todavía es muy nueva como para que hayamos hecho ese estudio. Pero, de la intuición, creemos que sí hay un efecto de cambio climático, porque este evento de El Niño es más cálido que otros anteriores.La Serena, 21 de julio de 2026.