Los expertos de la AAA advierten que lavar el carro bajo el sol directo puede "hornear" el jabón sobre la pintura y generar manchas permanentes - Imagen Ilustrativa InfobaeLavar el auto con jabón de platos puede arruinar la pintura de forma permanente, según advierten expertos en detallado automotriz consultados por medios especializados de Estados Unidos. Lo que parece una tarea sencilla esconde una serie de errores que degradan el acabado del vehículo con cada lavado incorrecto, y la evidencia no proviene solo de talleres. Un estudio publicado en 2017 en la revista académica Materials Sciences and Applications midió con microscopía electrónica que el jabón doméstico genera hasta seis veces más degradación en la capa transparente de la pintura que un jabón formulado para vehículos en las primeras 24 horas de exposición.La Asociación Americana del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés) identificó los errores más frecuentes que cometen los propietarios de vehículos al lavar sus autos. Eric Shields, estimador de daños del taller Green Township Collision —certificado por la AAA en Cincinnati, Ohio— advirtió que el jabón de platos “puede eliminar la cera protectora y resecar la pintura, dejándola más vulnerable”. Lo correcto, según Shields, es usar un jabón de pH neutro formulado para superficies automotrices.PUBLICIDADEl portal especializado Kelley Blue Book abordó este punto con mayor detalle: aunque jabones no abrasivos para platos pueden usarse de manera ocasional, su uso repetido “degrada prematuramente la capa transparente de la pintura, opaca el acabado y deja la superficie expuesta”. La publicación recomienda jabones de pH balanceado diseñados para vehículos, e indica que champús para bebés o mascotas, a razón de 30 mililitros (una onza) por cada 3,8 litros (un galón) de agua, son alternativas válidas en casos de emergencia, ya que no retiran la cera protectora. Un trapo de cocina o una esponja de uso doméstico pueden generar microarañazos invisibles que, con el tiempo, opacan el acabado del vehículo - Foto: (iStock)Lavar el vehículo bajo la luz solar directa figura entre los errores que más daño provocan. Cuando el agua y el jabón entran en contacto con una superficie caliente, se evaporan con rapidez y dejan depósitos minerales y residuos que se incrustan en la capa transparente. PUBLICIDADMarcus Ervin Clark, encargado de inventario del taller Keen’s Body Shop —con sedes en Ohio y también certificado por la AAA— indicó que ante la falta de sombra lo más recomendable es lavar el vehículo por secciones. “Enjabona una parte y luego enjuágala con agua. Repite eso alrededor de todo el carro”, explicó Clark en declaraciones recogidas por la AAA. La recomendación generalizada entre los especialistas es realizar el lavado en las horas de menor temperatura, ya sea temprano en la mañana o al caer la tarde.El material con el que se frota el vehículo tiene tanto peso como el producto que se usa. Trapos viejos de algodón, esponjas de cocina o toallas de tela ordinaria generan microabrasiones que, con el tiempo, producen un acabado opaco y marcas circulares en la pintura. La AAA y varios talleres especializados coinciden en que los paños de microfibra son la única opción segura tanto para lavar como para secar: absorben con eficacia, no retienen partículas abrasivas y toleran múltiples lavados en lavadora sin perder sus propiedades. PUBLICIDADEl estudio de Materials Sciences and Applications, realizado por investigadores de la Universidad Umm Al-Qura de Arabia Saudita, confirmó mediante microscopía electrónica de barrido que las superficies tratadas con detergentes domésticos presentan fracturas más profundas y bordes más abruptos que las lavadas con productos automotrices. Los neumáticos y las llantas acumulan una carga de suciedad y residuos de frenos que, si se limpian con los mismos paños de la carrocería, pueden rayar la pintura del auto - (Imagen Ilustrativa Infobae)Uno de los errores más extendidos entre quienes lavan el auto en casa es usar un solo balde con agua jabonosa. Cada vez que el paño o la manopla de lavado se devuelve al recipiente, arrastra la suciedad retirada de la carrocería, que luego se redistribuye sobre la superficie y actúa como lija sobre la pintura. El método correcto, según documentó Precision Automotive de Nueva York, consiste en usar dos baldes o cubetas: una con agua jabonosa limpia y otra solo con agua para enjuagar la manopla antes de volver a introducirla en el jabón.PUBLICIDADLos lavados automáticos con cepillos también figuran entre las prácticas que los expertos desaconsejan. Ervin Clark advirtió a la AAA que “la tierra, arena y piedras pequeñas que los cepillos retiran del vehículo anterior pueden quedar atrapadas entre las cerdas y arrastrarse sobre la siguiente carrocería”. Para quienes prefieren no lavar a mano, los especialistas recomiendan los sistemas de lavado sin contacto, que utilizan agua a presión sin tocar la superficie del vehículo. Un boletín de servicio publicado por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) señala de forma explícita que los lavados automáticos con cepillos de cualquier tipo no son recomendables y que los sistemas sin contacto son la única opción segura dentro del lavado automatizado.PUBLICIDADOtro aspecto que los propietarios suelen pasar por alto es el orden del lavado. Limpiar primero las llantas y los rines —las partes más sucias del vehículo— con los mismos implementos que luego se usarán en la carrocería transfiere barro, grasa y residuos de frenos a la pintura. Lo correcto es dedicar herramientas separadas a cada zona: cepillos y paños exclusivos para las ruedas, y manoplas de microfibra limpias para el resto del auto.