La economía crece, la inflación bajó de manera significativa y los principales indicadores macroeconómicos muestran un escenario muy distinto al heredado por Javier Milei. Sin embargo, la percepción social continúa lejos de reflejar una recuperación homogénea. Esa es la principal conclusión del nuevo informe de la Fundación Pensar, el think tank vinculado al PRO que preside María Eugenia Vidal, que analiza cómo impacta el modelo libertario sobre los distintos sectores sociales. El trabajo, al que tuvo acceso PERFIL, parte de una definición que atraviesa todo el documento: la Argentina ya no puede analizarse a partir de promedios. Según el informe, el país quedó dividido en cuatro grandes experiencias sociales que explican buena parte del humor económico actual y de las expectativas políticas hacia el futuro. El primer grupo está conformado por los “ganadores tempranos”, aquellos que poseen activos, capital, ahorro, propiedades o están vinculados con los sectores más dinámicos de la economía. El segundo es el de los “esperadores”: personas que todavía no mejoraron de manera sustancial, pero creen que pueden hacerlo. Allí aparece buena parte de la clase media formal privada, trabajadores registrados y sectores productivos del interior.
Un informe del PRO pone luces amarillas sobre la reelección de Milei y la economía 2027
Un trabajo elaborado por la Fundación Pensar sostiene que la estabilización macroeconómica convive con una sociedad fragmentada entre ganadores, “esperadores”, ajustados y perdedores directos. El documento advierte que el desafío del Gobierno ya no pasa por bajar la inflación sino por transformar la mejora de los indicadores en bienestar cotidiano. Los números de opinión pública que complican al presidente y el futuro libertario.








