El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, llevan más de 500 días sin reunirse y no han tenido ninguna comunicación al respecto de la crisis migratoria de Ceuta, han confirmado fuentes del equipo del jefe de la oposición. Ello a pesar de que ambos coinciden en que este acontecimiento, en el que han entrado de forma ilegal unas 50.000 personas en las últimas 24 horas, supone una "violación de la integridad territorial de España".El distanciamiento es de tal calibre que, como reconoció Feijóo hace unas semanas, ni siquiera tiene guardado el nuevo número de teléfono del presidente del Gobierno porque Sánchez no le ha vuelto a telefonear desde su última reunión, celebrada el 13 de marzo de 2025. También es verdad que el gallego no ha hecho las gestiones pertinentes para conseguirlo, puesto que entre gabinetes sí ha habido contactos, aunque tímidos y muy excepcionales. En Génova siempre han defendido que es Sánchez el que tiene que tomar la iniciativa de llamar al líder de la oposición. Sin embargo, ni la ola de incendios de julio, que obligó a declarar la emergencia nacional en la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, ni la crisis migratoria sin precedentes que atraviesa Ceuta han hecho que en Moncloa se muevan.Este martes, tras el balance de Sánchez, fuentes gubernamentales se preguntaron ante los periodistas "para qué llamar al PP si se niega a todo lo que este Gobierno propone". El último ejemplo que ponen desde el Ejecutivo es el bautizado como 'pacto de Estado contra la Emergencia Climática' que Sánchez propuso a Feijóo el año pasado. El PP acepta negociar, pero no sobre esa base al entender que tanto el diagnóstico como las recetas son equivocadas por centrarse en el cambio climático. La realidad es que las propuestas de ambos partidos tienen un mínimo común denominador que, un año después de presentarlas, siguen sin explorar."No tengo ningún problema en hablar con las fuerzas políticas o en una Conferencia de Presidentes, pero hay algunas cuestiones que me invitan a ser un poco precavido por los acuerdos de gobierno del PP con Vox", llegó a señalar Sánchez el martes. "Lo que hay no es una voluntad firme de luchar contra la emergencia climática, sino de negarla", apostilló después al ser preguntado expresamente por Feijóo.La mala relación entre Sánchez y Feijóo no tiene precedentes en la democracia española. La última reunión, la del 13 de marzo de 2025, se celebró tras 447 días de 'contacto cero' y solo duró media hora. Fue la quinta que se celebró en toda la legislatura. La sexta estaba convocada para el 20 de enero con motivo de la guerra de Ucrania, pero ambas partes decidieron suspenderla sine die por el trágico accidente ferroviario de Adamuz.Además, la campaña de las elecciones municipales, autonómicas y generales, que espera a la vuelta del verano, dificulta la posibilidad de que se produzca un acercamiento en los próximos meses, más si no se sustancia durante estos días. Feijóo, no obstante, siempre ha defendido que, si Sánchez le cita en la Moncloa, su obligación es atender la llamada.