La FIFA decidió suspender el proyecto que tenía como objetivo vender una participación de los ingresos del Mundial 2030 a inversores de capital privado. La decisión fue informada mediante un comunicado oficial luego de que la medida generara rechazo de diversas federaciones, especialmente la UEFA.“Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar”, expresó el ente que conduce Gianni Infantino en el escrito difundido a través de sus redes sociales.Se lleva una decepción Gianni Infantino con su plan de involucrar capitales privados al negocio de los Mundiales CHARLY TRIBALLEAU - AFP“El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía la intención de proporcionar una base para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario. Y más aún, como dijimos desde el principio, para hacer esto solamente si una mayoría de las Asociaciones Miembro estaban a favor y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y los actores más amplios", continúa el comunicado.“Nuestro propósito ha sido siempre -y siempre lo será- unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no avanzará. De cara al futuro, la intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas en el espíritu de un interés compartido en nuestro deporte, y con el objetivo de continuar haciendo crecer el fútbol en todas partes", concluye la declaración que se le atribuye a Infantino en el posteo que fue publicado poco después de que la Conmebol fuera la última Confederación en pronunciarse, de manera amigable.El comunicado de FIFA en redes socialesLa presión sobre Infantino y su plan había aumentado este viernes, después de que renunció uno de sus asesores principales, Carlos Cordeiro, que además formaba parte de un panel de la Casa Blanca, y de que el organismo rector del fútbol en Asia se sumó a Europa y la CONCACAF para oponerse.El dirigente presentó su dimisión y dejó en su despedida un contundente cuestionamiento al proyecto y, en particular, al ingreso de capital privado en la estructura comercial. “Vender una participación permanente en el activo más preciado del fútbol para levantar 4.200 millones de dólares no tiene sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente”, explicó el exbanquero estadounidense.Noticia en desarrollo