NoticiaAura María Córdoba, madre del joven asesinado, ante la JEP. Foto: JEP.31.07.2026 18:22 Actualizado: 31.07.2026 18:27
Un testimonio estremecedor se escuchó en una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz este 30 de julio por parte de una madre que perdonó al responsable del asesinato de su hijo en el marco de los falsos positivos ocurridos entre enero de 2002 y diciembre de 2008 en la Costa Caribe. Dicho momento se produjo durante la última jornada de las diligencias más trascendentales del Caso 03 de la JEP, llevada a cabo los días 28, 29 y 30 en Valledupar.“Yo te perdoné desde que encontré a mi hijo porque le prometí a Dios que a aquellos que me le hicieron daño los perdonaría. Yo tengo un hijo que está viendo esto; lo único que yo te pido es que, con el nombre de él, pidas perdón. Es lo único que yo te pido, nene”, dijo Aura María Córdoba, mamá de Erin Barri Molina Córdoba, quien fue asesinado por miembros del pelotón especial Grupo de Caballería Mecanizado el 14 de junio de 2007 en la vereda La Granja, en Villanueva (La Guajira). LEA TAMBIÉN Este momento se dio durante la Audiencia de Reconocimiento de Verdad del Subcaso Costa Caribe, luego de que el teniente (r) Diego Armando Junco reconociera responsabilidad por el hecho y restableciera el buen nombre de Erin Barri Molina Córdoba.Otros detalles del estremecedor relato de la madre cuyo hijo fue víctima de los falsos positivosAura María Córdoba, madre del joven asesinado, ante la JEP. Foto:JEP.Aura María Córdoba también afirmó durante la diligencia que la hija de la víctima, quien tenía apenas 40 días de nacida cuando fue asesinado, suele preguntarle: "¿Cómo sería hoy mi papá? ¿Tendría canas?". LEA TAMBIÉN Y agregó: "Le doy gracias a Dios y a la JEP por este momento, y a todas estas amigas que encontré, porque yo busqué sola a mi hijo y lo encontré. Que Dios te perdone (...), tengo más hijos, pero el mundo se me acabó. Él era el único que era bueno conmigo: trabajador y honesto. No tenía vicios. Solo me decía, 'Escucha, esto es lo que quiero comer'".El reconocimiento de los hechos por parte del responsableMilitares admiten crímenes ante la JEP. Foto:JEP.El teniente (r) Diego Armando Junco, durante la audiencia de reconocimiento, afirmó que Erin Barri Molina Córdoba, hijo de la señora Aura, era inocente y aseguró que era un buen hombre. "En el encuentro privado tenía mucho miedo, ni siquiera fui capaz de mirarla a los ojos, y su primera palabra fue que me perdonaba. Es la lección más grande de amor que puede tener una mamá por encontrar paz”, agregó Junco.Los hallazgos de la investigación sobre estos casos de falsos positivosMagistrado Alejandro Ramelli, presidente de la JEP. Foto:Milton Díaz/EL TIEMPO.A lo largo de estos tres días, 25 militares retirados —entre ellos tres generales (r) del Ejército Nacional— hablaron ante las víctimas, la justicia y el país sobre su responsabilidad por asesinatos y desapariciones forzadas presentados falsamente como bajas en combate ocurridos entre enero de 2002 y diciembre de 2008 en la Costa Caribe.Los comparecientes fueron imputados en abril de 2025 por el asesinato y, en algunos casos, la desaparición forzada de 604 personas, tras la investigación del Subcaso Costa Caribe II, liderada por el magistrado Óscar Parra Vera. En total, el Subcaso Costa Caribe reúne a 1.175 víctimas acreditadas y hace parte del universo de 4.740 víctimas reconocidas dentro del Caso 03 de la JEP. LEA TAMBIÉN Según estableció la magistratura, integrantes de distintas unidades militares de la Costa Caribe desarrollaron un patrón criminal mediante el cual asesinaron y desaparecieron de forma sistemática a civiles para hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate, con el propósito de mostrar resultados operacionales y aumentar la percepción de seguridad.La investigación concluyó que los responsables utilizaron un sistema de presiones, incentivos y mecanismos de encubrimiento. Además, recurrieron a estrategias de hostigamiento, engaño y entrampamiento para captar a las víctimas antes de asesinarlas. Entre ellas había 26 niñas y niños, 31 integrantes de los pueblos indígenas Wiwa, Wayúu y Kankuamo, 14 mujeres —una de ellas embarazada— y más de 120 personas que aún permanecen sin identificar.Pedro A. SánchezRedacción Últimas Noticias Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








