Un dermatólogo puede recomendar el ácido mandélico como exfoliante químico de acción más gradual, especialmente en piel sensible o con rosácea - (Imagen Ilustrativa Infobae)El ácido mandélico se consolida como una de las alternativas preferidas dentro del segmento de exfoliantes químicos suaves, en especial para quienes han experimentado molestias o sensibilidad tras el uso de otros ácidos. Su popularidad no deja de crecer en un contexto donde la demanda de productos eficaces y, al mismo tiempo, respetuosos con la piel, abarca distintos perfiles y necesidades.Una de las diferencias fundamentales entre el ácido mandélico y otros exfoliantes tradicionales, como el glicólico, radica en el tamaño de sus moléculas. Con un peso de aproximadamente 152 daltons —el doble que el glicólico, que tiene 6; indica que cuanto más grande la molécula, más despacio penetra la piel—. Es decir, que el mandélico actúa de forma más lenta y uniforme. PUBLICIDADSegún una revisión publicada en ScienceDirect, esta característica lo convierte en un agente de exfoliación bien indicado para la piel sensible, con mínimos efectos secundarios y una recuperación completa de la barrera cutánea en tres a cinco días, lo que permite sesiones a intervalos más cortos que con otros ácidos.Según una evaluación de eficacia y tolerabilidad publicada en PubMed Central, no todos los pacientes toleran rutinas con ácidos más potentes y, en muchos casos, la búsqueda de alternativas no implica resignar resultados, sino encontrar activos que no generen reacciones adversas —enrojecimiento, ardor o descamación excesiva—.PUBLICIDADEl ácido mandélico, de molécula más grande que el glicólico, suele penetrar más lento y por eso se asocia a menor irritación, según especialistas - (Imagen Ilustrativa Infobae)El ácido glicólico se posicionó durante años como el ingrediente estrella de los productos exfoliantes. Su capacidad para eliminar células muertas y mejorar la textura de la piel es ampliamente reconocida. No obstante, su bajo peso molecular le permite penetrar con rapidez en las capas de la piel y puede provocar irritación, enrojecimiento o descamación, especialmente en pieles delicadas.Frente a ese escenario, el ácido mandélico gana terreno. Un estudio clínico publicado en PubMed Central evaluó peeling de ácido mandélico al 35% contra peeling de ácido glicólico al 35% en pacientes con diferentes fototipos de piel —es decir, distintas tonalidades, desde clara hasta oscura— y encontró que ambos producen mejoras equivalentes en textura e hiperpigmentación, pero el mandélico registró significativamente menos eventos adversos: menos eritema (enrojecimiento), menor descamación post-peeling y menor incidencia de hiperpigmentación post-inflamatoria. PUBLICIDADEse menor riesgo de manchas tras una inflamación lo convierte en la opción preferida para pieles oscuras, donde cualquier irritación puede dejar marcas con más facilidad que en tonos claros. Por la misma razón, el ácido mandélico también resulta adecuado para personas con rosácea —una afección que causa rojez crónica en el rostro— o tendencia al enrojecimiento, y para quienes nunca utilizaron exfoliantes químicos.Con el doble de tamaño molecular que el ácido glicólico, el mandélico penetra más lento, irrita menos y deja marcas con menos facilidad: igual de eficaz, más amable con la piel