La Ciudad de Buenos Aires dio un paso inédito en Argentina al sancionar una ley que obliga a recolectar y reciclar vapeadores y dispositivos de tabaco calentado mediante un circuito específico de tratamiento. La iniciativa incorpora estos productos a un esquema diferenciado de gestión de residuos debido a los componentes electrónicos y baterías que contienen.

La medida apunta a reducir el impacto ambiental generado por estos dispositivos, especialmente por los modelos descartables, y establece mecanismos específicos para su recolección, recuperación y reciclaje. La normativa también busca disminuir los riesgos asociados a la eliminación de baterías de litio junto con los residuos domiciliarios.

La Ciudad incorpora los vapeadores a la gestión de residuos electrónicos

La Legislatura porteña aprobó la Ley 6964, una norma que establece un nuevo marco para la gestión ambiental de los cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado. Además de las regulaciones sanitarias y comerciales, la legislación obliga al Estado a desarrollar protocolos para la recolección, recuperación, tratamiento y reciclaje de estos productos una vez finalizada su vida útil.

Con esta medida, la Ciudad de Buenos Aires incorpora por primera vez el impacto ambiental de los vapeadores al debate regulatorio, al reconocer que millones de dispositivos descartables terminan en la basura sin un tratamiento adecuado.