El reloj de arena para concretar uno de los eventos políticos y religiosos más esperados del año se dio vuelta. La inminente llegada del papa León XIV a Argentina dejó de ser un simple deseo y entró en su fase de organización concreta. La pieza clave para destrabar este operativo aterrizó hoy en la Casa Rosada: el estadounidense Michael Wallace Banach, nuevo nuncio apostólico del Vaticano, quien asume oficialmente su cargo con la misión exclusiva de delinear la hoja de ruta de la gira papal. Javier Milei lo recibió cara a cara este viernes a las 15 en el tradicional Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Allí, el mandatario aceptó las cartas credenciales del flamante embajador de la Santa Sede, en un acto protocolar que también oficializó a los representantes diplomáticos de Alemania, Catalina Cullas, y de Corea del Sur, Lee Chong Hwa. Esta cumbre marca el cierre de una jornada frenética para el Presidente, que viene de reunirse con su par surcoreano, Lee Jae-myung, y de anunciar inversiones energéticas junto al empresario Marcelo Mindlin. El posteo de Presidencia sobre el encuentro Banach no es un improvisado en los pasillos de la diplomacia eclesiástica. El arzobispo norteamericano, designado nuncio originalmente por el papa Francisco en 2013, pisó suelo argentino el pasado 22 de julio tras cerrar su etapa en Hungría y acumular kilómetros en destinos como Senegal, Cabo Verde y Mauritania. En sus primeros días en Buenos Aires, ya tejió redes internas: se reunió con la cúpula de la Conferencia Episcopal (liderada por Marcelo Colombo y Raúl Pizarro) y tuvo su primer acercamiento con el secretario de Culto, Agustín Caulo.