La debate sobre la gestión de la frontera con Marruecos se reabre una vez más tras los episodios vividos en las últimas 48 horas durante las que 60.000 inmigrantes han cruzado ilegalmente a nuestro país. Son cientos los testimonios que reflejan el miedo por la situación que se está viviendo en la Ciudad Autónoma, entre ellos el de Ana, una ceutí embarazada de ocho meses que no puede salir de su casa."Estoy preocupada, no se puede salir a la calle. Duermen en los portones, entran por las verjas del primer piso porque son muy bajitas, cogen escaleras, están durmiendo en los tejados de los cuarteles...", ha comenzado expresando Ana en YAS Verano, dejando ver su desesperación ante lo que miles de ciudadanos están sufriendo.La mujer ha asegurado que los vecinos "no pueden salir" porque los inmigrantes los persiguen pidiéndoles dinero y comida. "Pero, por culpa de ellos, yo no puedo ir a comprar", ha añadido Ana, que además de estar esperando un bebé tiene otro hijo de 18 meses. La entrevistada ha denunciado las malas condiciones de los servicios de salud en Ceuta. "Aquí la sanidad es mala. Yo no soy de aquí, pero como si lo fuera. Yo agradecida de estar aquí, pero aquí falta mucha seguridad", ha señalado.Pero Ana también ha cargado contra la gestión del gobierno. "Lo que ha hecho Pedro Sánchez de venir y decir que esto es mafia. Mafia no, esto viene del rey de Marruecos. En el 2021 me pilló tambien en Ceuta, y es por dinero. A ese señor se le da dinero y dice ahora mismo 'no entra nadie', y nadie entra ni por el espigón, ni por debajo de la valla, que la han roto", ha expresado indignada."Los policías de Marruecos están comprados y no sé qué les habrán dicho, pero es que aquí qué buscan. ¿La mínima vital? ¿Un trabajo? Si aquí la gente va a regañadientes a trabajar y vivimos el día a día", ha concluido Ana, una de las afectadas por lo ocurrido en Ceuta en los últimos días.
El testimonio de Ana, una ceutí embarazada de ocho meses: "Estoy preocupada, no se puede salir a la calle"
En Ceuta se vive uno de los momentos más complicados de su historia después de que unas 60.000 personas hayan cruzado ilegalmente la frontera de Marruecos a España.










