La confirmación del próximo acuerdo comercial bilateral entre Ecuador y Argentina enfocado exclusivamente en la industria automotriz y de autopartes —cuya firma formal está programada para este 6 de agosto— ha generado reacciones entre los principales gremios del sector en el país.Durante la inauguración del USA Trade Connect 2026, que se desarrolló esta semana en Guayaquil, el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, anunció los detalles del mecanismo: un cupo anual «espejo» de hasta 3.000 vehículos por país durante diez años, una tarifa arancelaria del 10 % para unidades terminadas y el ingreso con arancel cero para el sector de autopartes. El ejecutivo presenta el entendimiento como una ventana estratégica para dinamizar la integración regional y colocar modelos de ensamblaje nacional en el mercado del Cono Sur. Por otra parte, la reacción del gremio industrial y del sector comercializador muestra matices conceptuales de fondo sobre los alcances del convenio.PublicidadAeade: valoración sobre desgravación, impacto en el consumidor y reglas de origenGenaro Baldeón, presidente ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), ofreció una valoración preliminar aclarando que aún no cuentan con una versión oficial del texto del protocolo.Baldeón explicó que no se trata de un acuerdo nuevo, sino de una actualización del régimen automotor del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) n.º 59 con el Mercosur, tratando sobre un protocolo adicional limitado a vehículos y autopartes que reactiva un cronograma de desgravación detenido por más de quince años.Desde la perspectiva de la Aeade, la negociación se inscribe en la política de apertura que Ecuador ha construido con la Unión Europea, la CAN, China, Corea del Sur, Canadá y Estados Unidos, y converger hacia un arancel del 10 % con Argentina es un paso más en esa dirección. PublicidadPublicidadBaldeón señaló que el arancel promedio de los vehículos livianos en Ecuador se ubica hoy en 14,9 % y continuará bajando conforme avancen los cronogramas de desgravación arancelaria, aunque apuntó que este promedio oculta distorsiones donde algunos orígenes enfrentan aranceles “exorbitantes” del 40 % y otros están exentos, por lo que considera urgente corregir dicha carga tributaria desproporcionada. “Corregir esta distorsión con un arancel más razonable es urgente”, recomendó Baldeón.‘Beneficio más directo es para el consumidor’Mientras, el representante de la Aeade destacó que el beneficio más directo de la reducción arancelaria es para el consumidor, pues una rebaja gradual se refleja en el precio, permitiendo vehículos más accesibles y una renovación más rápida del parque para agricultores, transportistas, pequeños empresarios y familias. Asimismo, resaltó la oportunidad para que las autopartes ecuatorianas ingresen a Argentina con 0 % de arancel e integrarse en cadenas regionales.Respecto del mercado local, Baldeón dimensionó el impacto señalando que, en el primer semestre de 2026, Argentina representó menos del 1 % de las ventas de vehículos nuevos en el país, frente al 57 % de origen chino. Afirmó que la presión competitiva real no proviene de Argentina y que el efecto inmediato del cupo de 3.000 unidades es menor, aunque a mediano plazo el flujo puede crecer si las marcas encuentran modelos competitivos.Para el ensamblaje ecuatoriano, Baldeón sostuvo que se abre la oportunidad de exportar a Argentina con una regla de origen de apenas un 19 % de integración de componentes ecuatorianos o acumulados con autopartes del Mercosur, subrayando que las reglas de origen son más favorables para el Ecuador.Cinae: observaciones técnicas y visión sobre la integración comercial con ArgentinaLa Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae), presidida por David Molina, valora las oportunidades del acuerdo con Argentina para dinamizar la exportación de vehículos y autopartes. El gremio coincide con los términos acordados: un arancel del 10 % para un cupo anual de 3.000 unidades durante diez años, arancel cero para autopartes y facilidades en el régimen de origen.No obstante, la Cinae señala ciertas asimetrías en la reducción tarifaria: los vehículos argentinos logran una baja de 18 puntos porcentuales (del 28 % al 10 %), mientras que los ecuatorianos reducen 5 puntos (del 15 % al 10 %). También observan un trato diferenciado en las reglas de origen al superar el cupo, donde a Ecuador se le requiere aumentar el contenido regional mientras Argentina lo reduce.PublicidadPara el sector, es relevante mantener el trato preferencial que le corresponde a Ecuador dentro de la Aladi por su tamaño relativo de mercado, evitando que las condiciones “espejo” de este acuerdo sirvan de modelo en futuras negociaciones con el Mercosur. Asimismo, consideran conveniente fortalecer el diálogo mediante el “cuarto adjunto” para consolidar posiciones conjuntas antes de concretar pactos bilaterales. A pesar de estas puntualizaciones, la industria automotriz reafirma su compromiso con la apertura económica, siempre que promueva la integración industrial, el empleo y el desarrollo equilibrado.El escenario tras la firmaBaldeón concluyó que la Aeade acompaña el proceso con información de mercado y análisis técnico, reafirmando que la firma del 6 de agosto es un paso importante que resta por formalizarse, y que el aprovechamiento dependerá de la decisión comercial de cada firma y del cumplimiento de origen, considerando que Argentina exporta principalmente camionetas y SUV.Por su parte, la Cinae señala que el valor fundamental de este tipo de acuerdos trasciende la sola reducción arancelaria o la asignación de cupos; su verdadero alcance reside en la capacidad efectiva para articular cadenas productivas, ampliar el uso de componentes regionales y promover de manera equilibrada nuevas exportaciones, inversiones y empleo para ambas naciones. (I)