El róver Curiosity, de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), la agencia de EE. UU. encargada de la exploración espacial, explora el cráter Gale, en Marte, desde agosto del 2012, de manera que su misión principal es determinar si el planeta rojo albergó alguna vez un ambiente capaz de sustentar vida microbiana.
Por lo tanto, el róver Curiosity de la NASA ha ascendido lentamente por el monte Sharp, una montaña de 5 kilómetros de altura ubicada en el centro del cráter Gale, en Marte, desde hace 14 años, debido a que los científicos creen que las zonas más bajas de este pico estuvieron cubiertas por lagos y arroyos hace miles de millones de años.
Frente a este escenario, y por primera vez en una década, Curiosity encontró evidencia que respalda esa hipótesis, ya que el róver captó, el pasado 30 de junio, un panorama de 360 grados en un valle, con una vasta planicie cuya superficie presenta un patrón similar a un panal de abejas que se extiende hasta donde alcanza la vista de su cámara.
Conforme a lo expuesto por la NASA, el róver Curiosity envió 340 capturas a la Tierra, donde los científicos encargados de la investigación del universo las unieron y descubrieron que, aunque no es la primera vez que encuentran fracturas poligonales, nunca antes habían detectado una extensión tan grande de este tipo de formaciones.












