Agosto empieza con una nueva tanda de aumentos sobre gastos que los hogares no pueden esquivar. Desde este sábado 1º suben colectivos, subte, peajes, colegios privados, medicina prepaga, gas y agua. La actualización llega en un escenario de caída del consumo, despidos, suspensiones, cierres de empresas y salarios que siguen obligados a correr detrás de precios que se acumulan mes a mes.
Los incrementos alcanzan tanto servicios públicos como privados. No son consumos excepcionales ni gastos de lujo: transporte para ir a trabajar, cuotas escolares, cobertura de salud, agua, gas y peajes. Para quienes viven de un salario, agosto arranca con más presión sobre el ingreso disponible.
El golpe llega sobre ingresos ya deteriorados. En mayo volvieron a caer en términos reales el salario privado registrado, el salario público y el salario mínimo. Para muchos hogares, el problema no es sólo que suban tarifas y servicios, sino que esos aumentos llegan después de meses de pérdida de poder adquisitivo, endeudamiento y paritarias que apenas intentan empatar la inflación.
El transporte vuelve a estar en el centro del ajuste, según surge de un relevamiento realizado por el diario Ámbito Financiero. Los colectivos que circulan sólo dentro de la Ciudad de Buenos Aires y las líneas que sólo circulan por la provincia de Buenos Aires aumentan 3,9%. La suba surge de la fórmula que combina el último dato de inflación publicado por el Indec —1,9% en junio— con dos puntos porcentuales adicionales.








