La Joaqui se consolidó como la indiscutible reina del RKT y una de las figuras más influyentes de la música urbana argentina. Su carrera comenzó en las batallas de freestyle, donde rompió barreras de género, para luego dominar las plataformas digitales con éxitos masivos y participar en la televisión. Sin embargo, y a pesar de los flashes de la fama y de haber transitado complejas historias sentimentales en su pasado, la joven mantiene un lado suyo para la intimidad y protección de las complicaciones de la vida pública. Es así como aparece su verdadero motor y refugio cotidiano: su núcleo familiar. Este círculo íntimo y de contención está integrado principalmente por ella y el pilar fundamental de su vida: sus dos pequeñas hijas, Shaina y Eva.
La Joaqui y sus hijas, Shaina y Eva
La Joaqui y su historia con los padres de sus hijas, Shaina y Eva
La Joaqui marcó un camino de éxitos musicales y mucha presencia en los medios de comunicación y las redes sociales. Su trayectoria tiene como motor de vida a sus hijas, pero en cuanto ellas nacieron, la cantante se encontraba en uno de los momentos más difíciles de su vida.
Su debut en la maternidad ocurrió con el nacimiento de su primogénita, Shaina. En aquellos tiempos, la artista transitaba un contexto económico y habitacional de extrema vulnerabilidad. Los primeros años de vida de la niña se desarrollaron en un entorno complejo, compartiendo espacios reducidos y lidiando con las lógicas inestables del circuito musical under. En el programa Podemos Hablar (Telefe), la cantante mantuvo una entrevista mano a mano con Andy Kusnetzoff, donde reveló la decisión que tomó el padre de su hija: “Le avisé que estaba embarazada y me dijo que no tenía interés, que quería seguir con su vida de drogas y descontrol. Yo me fui para un lado y él para el otro”
















