Líbero y capitán emblemático del AC Milan de los años 1980 y 1990, Franco Baresi, cuya muerte fue anunciada este viernes, fue uno de los mejores defensores centrales del mundo y ‘one club man’ durante 20 temporadas.Una nota de 7 en la Gazzetta dello Sport para su debut, 719 partidos en clubes entre 1978 y 1997, cuando se retiró con 37 años. El 7 parecía ser su número fetiche, pero fue con el 6 a la espalda como Franco Baresi atravesó sus años milaneses. El lombardo honró tanto su número que su club lo retiró después y ningún otro jugador rossonero podrá volver a llevarlo.“El Milan llora la pérdida de Franco Baresi, quien permanecerá para siempre, al igual que su camiseta con el número 6, como una parte inseparable del ADN y de la historia del club”, escribió el viernes el AC Milan, del que fue, entre otros cargos, vicepresidente.
United in remembrance ❤️
In Perth, Rúben Amorim, his staff and the entire team observed a minute of silence in memory of Franco Baresi ❤️ pic.twitter.com/Btbhv017tM
— AC Milan (@acmilan) July 31, 2026El club no ha precisado las causas de la muerte de Baresi, que se sometió a la extirpación de un nódulo pulmonar en agosto de 2025, lo que lo había debilitado.“Hay personas que entran en la historia por su talento. Y otras que, por su humanidad, se quedan en ella para siempre. Franco Baresi fue ambas cosas”, reaccionó la Juventus de Turín, mientras que el Inter de Milán rindió homenaje a la memoria de “un protagonista de los grandes derbis milaneses”.“Italia pierde a uno de sus más grandes campeones”, comentó la jefa del gobierno italiano, Giorgia Meloni.– Brazalete con 22 años –Nacido en Lombardía (norte) en mayo de 1960, Franchino “Franco” Baresi se incorporó a los equipos juveniles del Milan en 1974, antes de pasar al primer equipo en 1978, con 17 años y 11 meses.Titular a los 18 años, capitán a los 22, Baresi rompe todas las estadísticas. Para lo peor también. A los 17 años, él y su hermano Giuseppe quedan huérfanos. “Lo que viví me hizo cerrarme un poco en mí mismo. Cuando estaba en el campo, me entregaba, quizá expresaba un poco lo que no conseguía expresar fuera”, explicaría.










