Un collage de fotografías detalla la composición de una red de túneles, incluyendo habitaciones adaptadas para vivienda y un cañón montado sobre vías en estructuras subterráneas. (IDF)Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han intensificado sus operaciones en el área de Nabatiyeh, en el sur de Líbano, tras identificar y documentar una instalación subterránea utilizada por Hezbollah. Este complejo representa una amenaza directa para la seguridad israelí y constituye un foco de tensión en el marco del alto el fuego vigente entre ambos países. El informe técnico consultado revela que la infraestructura se ubica cerca de la “Forward Defense Line” y fue diseñada para brindar a Hezbollah un punto estratégico de almacenamiento de armas y coordinación de ataques. El complejo cuenta con un sistema de lanzadores sobre rieles, lo que permite la movilidad y el despliegue rápido de proyectiles. La red subterránea incluye múltiples entradas y salidas, habitaciones para comunicaciones, generadores eléctricos, depósitos de agua, dormitorios, baños, cocina y una clínica equipada para atención médica básica. Además, se han identificado duchas, escaleras internas, zonas de almacenamiento y habitaciones selladas, lo que sugiere un alto grado de autonomía y autoabastecimiento.PUBLICIDADUna serie de fotografías muestra la entrada y el interior de túneles subterráneos junto a un diagrama técnico que señala una formación geológica de Bedrock. (IDF)El diseño incluye varios pozos de acceso verticales y corredores protegidos por puertas blindadas, lo que dificulta tanto la detección como la intervención militar directa. Los materiales empleados parecen ser de alta resistencia, con refuerzos en puntos clave para soportar explosiones o intentos de derribo. El complejo también dispone de un sistema de ventilación y áreas especializadas para la manipulación y almacenamiento de sustancias peligrosas, como explosivos o combustibles. Según el documento, la instalación se planificó para soportar operaciones prolongadas bajo asedio, permitiendo a sus ocupantes mantener comunicaciones y gestionar recursos internos sin depender del exterior durante periodos extendidos.PUBLICIDADEl informe técnico subraya que “la instalación subterránea de Nabatiyeh ofrece a Hezbollah una capacidad considerable para ejecutar ataques y proteger armamento, dificultando la labor de inteligencia y neutralización por parte de Israel”. Los sistemas de comunicación integrados, junto con las áreas de mando y control, permiten la coordinación simultánea de operaciones ofensivas y defensivas desde el subsuelo, minimizando el riesgo de detección por medios aéreos o terrestres.Un diagrama 3D ilustra un sistema de túneles subterráneos con diversas habitaciones, un pozo de entrada y el final de la excavación. (IDF)Además, la existencia de dormitorios, cocina, baños y una clínica indica que la instalación está preparada para alojar a un número significativo de combatientes durante periodos prolongados, asegurando su supervivencia ante bloqueos externos o incursiones militares. La presencia de depósitos de agua y generadores eléctricos refuerza la capacidad de resistencia autónoma ante situaciones de emergencia o cortes de suministro.PUBLICIDADEl despliegue de este tipo de infraestructuras muestra el nivel de sofisticación alcanzado por Hezbollah y su apuesta por la guerra asimétrica en el sur de Líbano. Las fuerzas israelíes recalcan que mantendrán operaciones en la zona hasta desmantelar completamente estas redes, mientras se monitorean posibles reacciones y adaptaciones tácticas por parte del grupo armado.En el contexto del alto el fuego alcanzado en junio de 2026, las autoridades israelíes han reportado nuevas violaciones atribuidas a Hezbollah, incluyendo el lanzamiento de un dron explosivo contra posiciones de la IDF el 29 de julio. En respuesta, la IDF llevó a cabo una serie de explosiones controladas para destruir redes de túneles en la región de Beaufort, utilizando alrededor de 700 toneladas de explosivos, según informaron fuentes como The Times of Israel y Arab News. PUBLICIDADEl primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz afirmaron que la operación fue una reacción directa a la ruptura del cese de hostilidades por parte de Hezbollah, y advirtieron que cualquier nuevo ataque recibirá una respuesta proporcionalmente severa por parte de Israel.El acuerdo firmado prevé el despliegue de fuerzas armadas libanesas en áreas tradicionalmente dominadas por Hezbollah y una retirada gradual de las tropas israelíes. Sin embargo, la persistencia de estas infraestructuras subterráneas plantea desafíos considerables para la implementación efectiva del acuerdo y la reducción de tensiones en la frontera.