Dibujos realizados por hijos de familias denunciantes se convirtieron en parte del material que la Justicia analiza en la causa contra el sacerdote Alejandro Nicola, señalado en al menos ocho denuncias por presunto abuso sexual infantil. Las imágenes fueron incorporadas al expediente que instruye la fiscal Jorgelina Gómez y permanecen alcanzadas por el secreto de sumario, aunque las familias decidieron mostrarlas públicamente después de que el religioso reapareciera concelebrando una misa en la Catedral de Córdoba.
El primero de los dibujos corresponde a un nene que hoy cursa primer grado y que, según relató su madre, tardó casi un año en poder hablar de lo vivido cuando asistía a la salita de cinco del jardín parroquial Niño Dios. La mujer descubrió el dibujo hace apenas un mes, al revisar un cuaderno escolar del año pasado, en una página en la que la consigna docente era otra.
"Lo dibujó con mucha bronca y mucha impotencia", relató la madre, que vinculó la escena con los episodios de mutismo, llanto prolongado y falta de control de esfínteres que atravesó su hijo durante meses sin que la familia comprendiera el origen.
La segunda imagen fue realizada de manera espontánea por una nena que, al momento de los hechos que denuncia su familia, tenía 3 años. Según el testimonio de su madre, identificada como Laura, la niña entregó el dibujo en su casa y explicó que la figura oscura representaba "el diablo", una entidad que -según le transmitió la menor- actuaba junto a "Dios" (de verde) y amenazaba con hacerla desaparecer si hablaba.








