Netflix volvió a apostar por los documentales de crímenes reales con Una tóxica historia de amor, una producción que reconstruye uno de los casos policiales más llamativos ocurridos en Estados Unidos. La historia sigue la investigación que terminó demostrando que un exagente federal incriminó a su expareja por delitos que nunca cometió y que la víctima pasó casi tres meses presa de manera injusta. El documental sigue el caso de Michelle Hadley, quien en 2016 fue arrestada en California acusada de acosar a la nueva esposa de su expareja, el entonces alguacil federal Ian Diaz. Durante casi tres meses permaneció detenida hasta que la investigación dio un giro inesperado y reveló que ella no era la responsable de los hechos. Con una duración cercana a las dos horas, la película combina entrevistas, grabaciones de cámaras corporales de la policía, material judicial y testimonios de los principales investigadores para reconstruir cómo se desarrolló uno de los casos de manipulación más llamativos de los últimos años.
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