Como un “ataque” y una “violación a la integridad territorial” de España calificó el presidente del gobierno de ese país, Pedro Sánchez, la crisis migratoria que se desató este jueves en Ceuta, donde cruzaron cerca de 50.000 migrantes desde Marruecos.
El mandatario calificó el hecho que afecta a la ciudad autónoma, perteneciente a España, como “inédita” y responsabilizó a las “mafias que trafican con seres humanos” de la “avalancha” de personas que ingresaron al enclave de manera irregular.
Las autoridades españolas reportaron la muerte de al menos 34 personas en el cruce de la frontera del Tarajal, una de las más sensibles del mundo.
“¿Qué es lo que ha sucedido? Bueno, lo que ha sucedido es una violación de la integridad territorial de España, de las fronteras de una ciudad española como es la ciudad de Ceuta”, afirmó Sánchez tras visitar la zona y reunirse con fuerzas de seguridad del Estado.
El mandatario afirmó que la crisis es una respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo de su país, instancia que dictaminó que los migrantes que llegan a los dos enclaves españoles del norte de África —Ceuta y Melilla— por mar no pueden ser repatriados de forma sumaria.










