Después de varios días de temperaturas extremas, el episodio de calor intenso empieza a mostrar signos de debilitamiento en buena parte del norte y del centro peninsular. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que una masa de aire más fresco favorezca un descenso de los termómetros antes del final oficial del episodio en numerosas comarcas. La intensa ola de calor que afecta a España desde el pasado miércoles encara su recta final con un cambio de tendencia que aliviará la situación en parte del país. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha actualizado su aviso especial y adelanta que la llegada de una masa de aire más fresca desde el norte comenzará a rebajar las temperaturas a partir de este viernes en varias zonas, aunque el calor extremo seguirá instalado durante unos días más en el sur peninsular. Si bien las primeras previsiones apuntaban a que la ola se iría el domingo, el organismo ha concretado que la situación de ola de calor se prolongará hasta el sábado 1 de agosto, un día menos de lo previsto inicialmente, gracias a la evolución atmosférica prevista para el fin de semana. A partir del mediodía del domingo, la aproximación de una vaguada desde el oeste impulsará un cambio de masa de aire que permitirá dar por finalizado el episodio al dejar de cumplirse los umbrales necesarios para mantener el aviso especial. La masa fresca comenzará a notarse este viernes El cambio empezará a percibirse durante la jornada del viernes 31 de julio. La entrada de aire más fresco desde el norte provocará un descenso de las temperaturas, especialmente en el cauce alto y medio del valle del Ebro, la meseta Norte y amplias áreas del centro peninsular. Esta bajada térmica permitirá que en estas regiones disminuyan los niveles de aviso por calor, aunque seguirán registrándose valores muy elevados. Las máximas todavía podrán alcanzar entre 38 y 40 grados en el tramo medio y bajo del valle del Ebro, las depresiones del nordeste y los valles pirenaicos. Además del alivio térmico, la Aemet también contempla la posibilidad de tormentas durante el viernes en zonas del interior del tercio este, los sistemas montañosos del nordeste y el valle del Ebro, un fenómeno que podría contribuir a moderar las temperaturas de forma local. Mientras el norte y el centro comienzan a notar el descenso térmico, el extremo sur continuará siendo la zona más castigada por la ola de calor. La previsión apunta incluso a ligeros ascensos de temperatura en el entorno del mar de Alborán y el extremo suroeste peninsular. Los registros más elevados seguirán concentrándose en el valle del Guadalquivir, la cuenca del Genil y el interior del sureste, donde volverán a superarse los 39 y 41 grados durante el viernes. El sábado tampoco se esperan grandes cambios. La mayor parte del descenso se limitará a las depresiones del nordeste y algunos puntos del litoral e interior del sureste, mientras que el calor continuará siendo muy intenso en Andalucía occidental y zonas próximas. La Aemet prevé que durante esa jornada el área de mayor impacto quede prácticamente restringida al valle del Guadalquivir y la cuenca del Genil, donde las temperaturas alcanzarán entre 40 y 42 grados. En otros puntos del valle del Ebro y del tercio este todavía podrán superarse de forma puntual los 38 o 40 grados. TE PUEDE INTERESAR El alivio más generalizado llegará a partir del mediodía del domingo 2 de agosto. Según la previsión de la Aemet, la aproximación de una vaguada atlántica favorecerá la entrada de una masa de aire más templada que hará descender las temperaturas de forma notable en el cuadrante suroccidental y, progresivamente, en el resto de la Península. Con este cambio de patrón atmosférico dejarán de cumplirse las condiciones necesarias para considerar que persiste una ola de calor, por lo que el organismo meteorológico pondrá fin al aviso especial emitido esta semana. Hasta que llegue ese cambio de tiempo, la Aemet insiste en que el riesgo seguirá siendo importante durante las horas centrales del día, especialmente para personas mayores, pacientes con enfermedades cardiovasculares y quienes desarrollen actividades al aire libre. Las noches continuarán siendo muy cálidas en numerosas zonas, dificultando el descanso, mientras que el riesgo de incendios forestales permanecerá elevado debido a la combinación de altas temperaturas, baja humedad y viento de componente sur, que además puede soplar con rachas intensas. TE PUEDE INTERESAR En Canarias también continuará el ambiente muy caluroso en las vertientes sur de las islas, con temperaturas de hasta 38 grados en el sur de Gran Canaria y el interior de Fuerteventura, aunque el archipiélago no reúne las condiciones necesarias para entrar en el aviso especial por ola de calor. Después de varios días de temperaturas extremas, el episodio de calor intenso empieza a mostrar signos de debilitamiento en buena parte del norte y del centro peninsular. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que una masa de aire más fresco favorezca un descenso de los termómetros antes del final oficial del episodio en numerosas comarcas.
La ola de calor acabará antes de lo previsto: la Aemet avisa de la entrada de una masa fresca desde el norte
La evolución de la atmósfera favorecerá un cambio de tiempo progresivo durante el fin de semana






