Extremadura esconde una playa de interior capaz de ofrecer uno de los baños más singulares del verano en España. Con Bandera Azul, aguas tranquilas y un paisaje que se prolonga hasta territorio portugués, este enclave pacense permite disfrutar de arena, naturaleza y actividades acuáticas junto a una frontera que apenas se percibe sobre el horizonte. Su ubicación en el gran embalse de Alqueva convierte la visita en una experiencia poco habitual, especialmente para quienes buscan destinos diferentes sin necesidad de acercarse al litoral. Se trata de la Playa de la Dehesa, también conocida como Isla Ceniza, situada a pocos kilómetros del municipio de Cheles, en la provincia de Badajoz. La zona se encuentra junto al río Guadiana y muy cerca de Portugal, de manera que desde su orilla se contempla un paisaje compartido entre ambos países. Inaugurada en 2002, esta playa fluvial se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos de la comarca gracias a su entorno natural, su ambiente tranquilo y su cercanía al núcleo urbano, al que se llega en apenas unos minutos por un acceso señalizado. Una playa con Bandera Azul en el embalse de Alqueva La Playa de la Dehesa se extiende a orillas del lago Alqueva, considerado el mayor lago artificial de Europa occidental y formado por las aguas del Guadiana. Su superficie de arena se combina con zonas de césped y espacios de sombra, creando un área preparada tanto para el baño como para pasar una jornada completa al aire libre. Además, dispone de aparcamiento, duchas, aseos, merenderos, parque infantil, accesos adaptados, sombrillas y un chiringuito-restaurante que presta servicio durante los meses de mayor afluencia. La calidad de las aguas, la seguridad y los servicios disponibles han permitido que esta playa de Cheles obtenga el distintivo de Bandera Azul. Por otra parte, la calma del embalse favorece la práctica de kayak, paddle surf, piragüismo y paseos en barco, mientras que los alrededores invitan a caminar por la dehesa y observar aves. Uno de los momentos más llamativos llega al atardecer, cuando el gran espejo de agua refleja el paisaje extremeño y las vistas hacia Portugal. Así, esta playa entre España y el país vecino demuestra que también es posible disfrutar de arena, baño y horizonte abierto en pleno interior de Badajoz. Extremadura esconde una playa de interior capaz de ofrecer uno de los baños más singulares del verano en España. Con Bandera Azul, aguas tranquilas y un paisaje que se prolonga hasta territorio portugués, este enclave pacense permite disfrutar de arena, naturaleza y actividades acuáticas junto a una frontera que apenas se percibe sobre el horizonte. Su ubicación en el gran embalse de Alqueva convierte la visita en una experiencia poco habitual, especialmente para quienes buscan destinos diferentes sin necesidad de acercarse al litoral.