La FIFA respondió este jueves 30 de julio a las objeciones planteadas por la UEFA y la Concacaf sobre la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), negó que el proyecto implique vender o privatizar los activos del fútbol y lanzó una ofensiva para convencer a las 211 asociaciones miembro de aprobar la iniciativa mediante un incremento de los recursos destinados al desarrollo de cada federación.
La postura del organismo llega un día después de que ambas confederaciones cuestionaran el procedimiento seguido para presentar la propuesta durante el Consejo de la FIFA, al considerar que un cambio de esta magnitud debía discutirse previamente dentro de los órganos de gobernanza de la institución.
En un comunicado difundido este 30 de julio, la FIFA atribuyó la controversia a "informes incorrectos" publicados por algunos medios y sostuvo que la propuesta ha sido interpretada de forma errónea.
El organismo insistió en que FIFA Forward Enterprise no supone una privatización del fútbol ni la venta de sus activos, ya que la nueva empresa operaría como una subsidiaria cuya propiedad y control permanecerían de forma permanente en manos de la FIFA.
Asimismo, aseguró que la entrada de inversión externa no implicará cambios en la gobernanza del organismo, ni otorgará derechos de voto o participación en la toma de decisiones a los inversionistas.










