Río de Janeiro (EFE).- El Gobierno brasileño aprobó este jueves una profunda reforma en la comercialización del gas natural perteneciente al Estado con la que prevé reducir al menos un 50 % el precio del combustible suministrado a la industria, aumentar la competitividad del sector manufacturero y estimular nuevas inversiones.
La decisión fue adoptada por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), que autorizó a la estatal Pré-Sal Petróleo S.A. (PPSA) a vender directamente en el mercado libre, mediante subastas, la parte del gas natural que le corresponde en los contratos de producción compartida con diferentes petroleras.
En los contratos de producción compartida, en su mayoría suscritos por la gigante Petrobras, las petroleras asumen los derechos para explotar áreas con enormes reservas ya probadas a cambio de entregarle un porcentaje de su producción al Estado brasileño, representado por la PPSA.
El nuevo modelo
Hasta ahora, el volumen que las petroleras le entregaban a la PPSA era vendido de forma exclusiva a Petrobras, que posteriormente lo revendía al mercado.











