Tras el estreno de Spider-Man: Brand New Day en las salas de cine, el jueves 29 de julio, ya se conoce el trasfondo de la historia que envuelve ahora al famoso superhéroe.
Los sucesos de la tercera película llevaron a Peter Parker, interpretado por Tom Holland, a renunciar a su mejor amigo y al amor de su vida, además de afrontar la muerte de su tía, la única familia que le quedaba, para salvar el multiverso.
Así, la cuarta entrega del superhéroe arácnido dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) prometía un reinicio para el protagonista, con una faceta más humana y real, aunque marcada por el sufrimiento.
Con su traje de Hombre Araña es admirado por toda la ciudad, pero al cruzar la puerta de su casa se convierte en un vigilante solitario que evita el contacto humano y se conforma con observar desde la distancia a sus antiguos seres queridos.
Además del dolor de la soledad, sufre afecciones físicas provocadas por su parte arácnida, que entra en una nueva fase para apoderarse de él y convertirlo, supuestamente, más en araña que en hombre.














