Noticia Exclusivo suscriptores Proyecto destina uno de cada $ 5 al servicio de la deuda y eleva gasto de funcionamiento. Vivienda social e infraestructura, entre las damnificadas. El Congreso de la República instalado para el periodo 2026-2030 tendrá la tarea de estudiar, discutir y votar el Presupuesto General de la Nación que ejecutará el Gobierno de Abelardo De La Espriella. Foto: Néstor Gómez - El TiempoPERIODISTA ECONÓMICO30.07.2026 17:28 Actualizado: 30.07.2026 17:28

La discusión del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 va mucho más allá de repartir 575,6 billones de pesos entre ministerios y programas. El proyecto que deja radicado el saliente gobierno del presidente Gustavo Petro, parte con un faltante cercano a los 30 billones de pesos, una brecha que la próxima administraciuón deberá cerrar mientras intenta responder a las crecientes demandas de inversión social, infraestructura, seguridad y crecimiento económico.La comparación con 2026 muestra que, mientras sectores sociales e inversiones estratégicas ajustan sus partidas, el gasto de funcionamiento del Estado vuelve a crecer, reflejando las crecientes presiones que enfrentan las finanzas públicas para destinar más recursos a la inversión. LEA TAMBIÉN En efecto, el proyecto contempla 367,7 billones de pesos para este rubro, frente a 365,9 billones de 2026, un incremento cercano a 1,8 billones, impulsado por obligaciones permanentes como transferencias, pensiones y funcionamiento de las entidades públicas. Dentro de ese total, los gastos de personal y la adquisición de bienes y servicios ascienden a 88,6 billones, unos 1,1 billones de pesos más que lo asignado para este 2026.El movimiento contrario se observa en vivienda social. Las partidas identificadas bajo esta función bajarán de 3,30 billones a 2,16 billones de pesos, una reducción de cercana a 1,14 billones, equivalente al 34,6 por ciento. También habrá una disminución de 3,4 por ciento en agua potable y saneamiento ambiental, cuyos recursos pasarán de 8,82 billones a 8,52 billones, según se desprende del proyecto de decreto.La caída en vivienda social resulta sensible porque es en un sector que no solo atiende el déficit habitacional, sino que impulsa el empleo y la demanda de cemento, acero, acabados, transporte y servicios financieros. Aunque el sector Vivienda, Ciudad y Territorio contará en conjunto con recursos superiores a los 7 billones de pesos, buena parte de la apropiación del Ministerio se concentra en agua potable y saneamiento básico, mientras que el proyecto de inversión para acceso a soluciones de vivienda representa una porción mucho menor.Margen estrecho para programasLa distribución confirma, además, que recibir más recursos como sector no significa necesariamente disponer de un margen equivalente para nuevos programas. En educación, por ejemplo, la partida completa asciende a 92,45 billones de pesos y representa 20,2 por ciento del presupuesto clasificado sin deuda. No obstante, una alta proporción se dirige a garantizar la operación ordinaria del sistema, incluidos salarios, transferencias territoriales y financiación de instituciones públicas.Dentro de la clasificación funcional, la educación preescolar y primaria subirá de 24,03 billones a 26,11 billones de pesos, y la secundaria pasará de 20,71 billones a 22,50 billones. La educación superior tendrá uno de los crecimientos más altos,pues aumentará 13,5 por ciento, de 12,08 billones a 13,71 billones. En contraste, la categoría de educación no especificada bajará 32,6 por ciento, hasta 5,84 billones. LEA TAMBIÉN La diferencia es bastante visible en el gasto público social. Los recursos clasificados en educación pasarán de 76,45 billones de pesos en 2026 a 81,51 billones en 2027, un incremento de 5,06 billones, equivalente al 6,6 por ciento. Salud, por su parte, aumentará de 86,30 billones a 89,05 billones, es decir, recibirá cerca de 2,75 billones adicionales, con un crecimiento del 3,2 por ciento.Esa mayor presión del funcionamiento también ayuda a explicar el estrecho margen que enfrenta la inversión pública. Aunque el sector Transporte tendrá una apropiación de 18,45 billones de pesos para 2027, el presupuesto evidencia que una porción creciente de los recursos nacionales continúa absorbida por gastos rígidos y obligaciones legales. Infraestructura, bajo presiónLa infraestructura conserva un lugar importante dentro del proyecto. El sector Transporte tendrá equivalentes al 4,03 por ciento del presupuesto sin deuda. La Agencia Nacional de Infraestructura concentrará 7,37 billones de pesos; el Instituto Nacional de Vías, 6,05 billones, y la Aeronáutica Civil, otros 4,03 billones.Estas asignaciones respaldarán la construcción, mejoramiento y mantenimiento de carreteras, así como infraestructura férrea, fluvial y aeroportuaria. Su relevancia trasciende la ejecución de las obras, pues una mayor conectividad reduce costos logísticos, integra regiones y mejora las condiciones para la producción y el comercio.Sin embargo, el presupuesto también deja ver la estrechez para ampliar ese esfuerzo. El total destinado a inversión pública deberá competir con mayores gastos obligatorios y con un servicio de la deuda que aumenta su participación dentro del PGN. Esto reduce la capacidad para acelerar nuevos proyectos, aun cuando la infraestructura es uno de los motores clave con los que cuenta el Estado para apoyar el crecimiento. LEA TAMBIÉN Elevados interesesY es que el proyecto de PNG o destina 118,04 billones de pesos al servicio de la deuda, frente a 100,45 billones de 2026, un incremento de 17,59 billones (17,5 por ciento), con lo que este rubro pasará a absorber cerca del 20,5 por cinto del Presupuesto, es decir, uno de cada cinco pesos del gasto previsto para 2027. El mayor incremento proviene del pago de intereses, que aumentará de 68,77 billones a 87,71 billones de pesos, un salto de de 27,6 por ciento, reflejando el mayor costo financiero que deberá asumir el Estado para atender sus obligaciones.Seguridad gana pesoOtro de los grandes receptores de recursos será Defensa y Policía, con 72,63 billones de pesos, equivalentes al 15,87 por ciento del presupuesto. Dentro de ese monto, el Ejército contará con cerca de 15,98 billones, mientras las cajas de retiro de las Fuerzas Militares y de la Policía concentrarán, en conjunto, más de 17,5 billones.La composición muestra que el aumento del gasto en seguridad no se traduce solo en mayor capacidad operativa. Una parte sustancial cubre pensiones, asignaciones de retiro, salud y bienestar de la Fuerza Pública. Solo los recursos pensionales del sector Defensa y Policía pasarán de 17,57 billones en 2026 a 20,60 billones de pesos en 2027, un aumento de 17,2 por ciento y cerca de 3,02 billones adicionales.No obstante, el rubro general de protección social bajará de 126,35 billones a 122,44 billones de pesos, una reducción de 3,91 billones, equivalente al 3,1 por ciento. Así, aunque educación y salud conservan una alta prioridad, el presupuesto combina esos aumentos con menores recursos en vivienda social y otros frentes de protección a los hogares. 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