Explicar a los jueces del Tribunal Anticorrupción del caso Triple A en qué consistía el “cambiazo” que se manejaba en las empresas comercializadoras de combustible relacionadas con el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, y sus hermanos Xavier y Antonio fue una de las intenciones que tuvo el coprocesado en esta causa penal por tráfico ilegal de combustible José Ricardo Cevallos Avellán, exgerente general y exaccionista de la empresa Fuelcorp S. A. Cevallos y su defensa fueron los quintos en intervenir en la etapa del juicio de una lista de 22 personas naturales y jurídicas procesadas. En ese momento, quienes eran acusados como autores y cómplices del delito de almacenamiento, transporte, envasado, comercialización o distribución de productos derivados de petróleo tenían la oportunidad de presentar las pruebas que mantienen para rechazar las acusaciones realizadas por la Fiscalía. La abogada de Cevallos, Verónica Culquí, presentó a su cliente como su único elemento de prueba testimonial. PublicidadJosé Cevallos Avellán en su exposición recordó que se encuentra procesado por haber sido gerente general y accionista de Fuelcorp, pero aclaró que algo que no se ha mencionado hasta el momento en los días de audiencia es que fue también empleado de las empresa Copedesa, Ternape y Corpalubri.El economista de profesión recordó que fue César Bravo quien le contactó para invitarle a trabajar en una empresa que él estaba formando: una comercializadora de combustibles de nombre Copedesa S. A., en la cual tenía como socios capitalistas a los hermanos Alvarez. Ante la propuesta, él habría renunciado al cargo de libre remoción que tenía en la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH). Recordó que transcurridas unas semanas, César Bravo lo llamó a una reunión junto con los hermanos Alvarez y las contadoras de las empresas Corpalubri y Ternape. Explicó que para esos momentos los Alvarez les hacían elaborar a estas contadoras lo que denominaban “informes de rentabilidad”, en los cuales ellos revisaban línea por línea cuánto ganaban. PublicidadPublicidad“A la mitad de la reunión, César (Bravo) les dijo a los hermanos Alvarez: “José Ricardo puede hacerlo mucho más rápido para que ustedes puedan enfocarse en tomar decisiones”. Algo que a los hermanos Alvarez les encantó. Me empezaron a compartir los informes de rentabilidad y, al revisarlos, cuestioné los márgenes de ganancia por ser extremadamente elevados. A esto, la señora Erika Vélez, quien estaba a cargo del equipo contable, me dijo: “Ay, corazón, no me diga que no entiende; nosotros aquí hacemos el ‘cambiazo’”, sostuvo Cevallos.El ingreso a las empresas del círculo de Aquiles Alvarez y sus hermanos:Desde ese momento, Cevallos, quien además de ser procesado es testigo protegido de Fiscalía, trató de explicar cómo funcionaba el accionar ilícito desde las personas y empresas investigadas en Triple A. No solo sostuvo que los hermanos Alvarez, junto con César Bravo, llegaron a dominar tres aspectos de la industria hidrocarburífera en su fase de comercialización: la cadena de comercialización, los segmentos de mercado y los tipos de productos, sino también aclaró que quienes decidían en las empresas y quienes tomaban las decisiones de los precios a los cuales se vendía a los consumidores finales eran los hermanos Alvarez. Para Cevallos, los Alvarez y quienes intervinieron en este hecho ilícito se beneficiaron de este esquema irregular mes a mes. Por ello criticó a los equipos de defensa de los procesados en esta causa por únicamente dedicarse a intentar “tapar la verdad y tergiversar la realidad”. El procesado ofreció disculpas al país y a su familia y dijo estar arrepentido por haber sido parte de empresas que lo único que hicieron es aprovecharse de los subsidios a los combustibles, subsidios que, resaltó, eran de todos los ecuatorianos. Para aterrizar su explicación, Cevallos indicó que en Ecuador existen tres tipos de diésel: diésel 1, diésel 2 y diésel prémium. Anotó que la única diferencia entre ellos es que el diésel 1 posee el mayor nivel de azufre, mientras que el diésel prémium posee el menor nivel.Afirmó que a partir de las categorizaciones por segmentos de mercado, él puede decir que el diésel prémium del segmento automotor es exactamente el mismo diésel prémium del segmento industrial; que el diésel prémium del segmento naviero nacional es exactamente el mismo diésel prémium del segmento naviero internacional. “¿Entonces para qué creó el Estado ecuatoriano toda esta estructura si el diésel es el mismo? Por una sola palabra, señores jueces: el subsidio. El segmento automotor contaba con subsidio; el segmento industrial, no. El segmento naviero nacional contaba con subsidio; el segmento naviero internacional, no. A partir de esta consideración, afirmamos que la única diferencia entre los productos de los distintos segmentos es el precio fijado desde la abastecedora: el diésel prémium automotor y el naviero nacional salen de la abastecedora con un precio significativamente más barato por contar con subsidio estatal”, refirió.PublicidadCon el paso del tiempo, Cevallos Avellán se habría convertido en un técnico administrativo que ejercía como canal de información entre las contadoras y los directivos. Esa situación, mencionó, le daba la capacidad de decir que quienes tomaban las decisiones sobre la estructura de costos de las empresas y fijaban los precios finales para los consumidores eran los hermanos Alvarez. La venta irregular de combustible a empresas relacionadas y del segmento naviero internacional: Como ejemplos de la venta irregular de combustibles desde Ternape a empresas relacionadas, el testigo dijo que esta persona jurídica realizó ventas de diésel a empresas que mantenían cercanía a las del mismo grupo, es decir, Corpalubri, Indudiésel, BienPetrol y Fuelcorp, empresa donde César Bravo se desempeñaba como directivo, siendo al mismo tiempo empleado del grupo empresarial.Esta comercialización hacia empresas relacionadas sin la debida autorización legal, apuntó Cevallos Avellán, se encuentra respaldada técnicamente en cuatro informes periciales que son parte del expediente Triple A. Por otra parte, el economista de 34 años sostuvo que la empresa Ternape le vendió a la empresa Chopituna S. L. un volumen de 5′509.213 galones de diésel, lo que se evidenciaría en cuatro pericias que constan en el expediente de Triple A. La pregunta que se hace Cevallos es cómoTernape le vendió diésel subsidiado en Ecuador a una empresa internacional. Chopituna S. L. sería una empresa domiciliada en el País Vasco, en España, y operaba bajo bandera de Panamá. “Es legalmente imposible que Ternape haya comercializado combustibles subsidiados a favor de la empresa extranjera Chopituna S. L. bajo condiciones de legalidad”, ratificó el testigo.Según el procesado en Triple A, otro ejemplo de desviación de combustible se habría dado en el 2020. El testigo manifestó que al revisar el informe técnico de la Contraloría General del Estado se identifica a la empresa compradora Atuneros de Paraguaná C. A. (Atunbarsa), con domicilio en Venezuela, a la cual durante el año 2020 una empresa relacionada a los Alvarez le habría comercializado 300.000 galones de diésel, pese a que solo adquieren para ese año para el segmento naviero internacional 163.314 galones de diésel.Para el testigo, esto confirma que tomaban combustible con subsidio asignado al segmento naviero nacional y lo desviaban al segmento naviero internacional sin autorización para apropiarse del diferencial de precio del producto subsidiado y enriquecerse ilícitamente.Algo parecido, a decir de Cevallos, también habría sucedido con la embarcación Cayude, cuyo propietario era la empresa Atunbarsa y mantiene bandera venezolana. Al profundizar en la revisión de la documentación, el testigo dice haber identificado a la empresa Panamericana S. A., domiciliada en el estado Falcón, en Venezuela, compañía a la que le habrían comercializado un volumen de 428.060 galones de diésel. “Si sumamos ambas operaciones, se determina que en el año 2020 comercializaron un total de 728.060 galones de diésel a dos empresas extranjeras, mucho antes de que yo ingresara a prestar mis servicios. Esto demuestra que este esquema ilícito se ejecutaba con anterioridad. (...) La finalidad que perseguían los hermanos Alvarez al constituir y mantener múltiples empresas autorizadas en diversos segmentos de mercado era apropiarse sistemáticamente del subsidio otorgado por el Estado ecuatoriano”, concluyó.Julio César Cueva, parte de la defensa de alcalde Aquiles David Alvarez, objetó la totalidad del testimonio prestado por el procesado José Ricardo Cevallos Avellán. Aseguró que se ha violado el debido proceso, debido a que el testimonio no constituye una prueba de descargo, sino una acusación o descargo contra terceros. Al arranque de la diligencia en la que intervino Cevallos, Cueva pidió al Tribunal de Juicio, presidido por el magistrado Jorge Sánchez, que por lealtad y economía procesal prevenga al testigo de que su testimonio es un medio de defensa y una prueba de descargo, no de cargo contra terceros. Eso lo decía el abogado considerando el antecedente de un testimonio anticipado del propio Cevallos dentro de la exposición de prueba de la Fiscalía. (I)
Así funcionaba el “cambiazo” para desviar combustible a segmentos sin subsidio: testigo protegido explicó supuesto esquema del caso Triple A
Este domingo 2 de agosto, el Tribunal Anticorrupción de Juicio del caso Triple A convocó a las partes para instalar la fase de alegatos de cierre.






