El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) se reunió para comenzar a debatir las candidaturas a la Secretaría General de la ONU y, bajo un estricto hermetismo, dejaron trascender su primer sondeo informal que ubicó a dos candidatas latinoamericanas primeras, seguidas del diplomático argentino Rafael Grossi. Si bien es una instancia de votación informal que no es vinculante, y todavía faltan meses para que los miembros del órgano ejecutivo de la ONU emitan el voto, marca una tendencia que ya se venía manejando en los pasillos de Nueva York desde principio de año: cada vez cobra más fuerza la idea de que una mujer esté al mando del máximo organismo internacional por primera vez en sus 80 años de historia. "Es tiempo de mujeres". La frase del representante mexicano ante las Naciones Unidas (ONU), Peter Thomas Muñoz Ledo, resumió lo que fue la encuesta informal (straw poll) de este jueves 30 de julio. En primer lugar quedó la costarricense Rebeca Gynspan, actual secretaria general de la UNCTAD. Es una de las candidatas más fuertes en función de su perfil técnico, especialmente por haberse posicionado como una de las negociadoras del acuerdo que permitió la salida de granos ucranianos por el Mar Negro en plena guerra en Europa. La segunda "más votada" fue Carolyn Rodrigues-Briket, reforzando la percepción del factor género en la definición, respaldada por China, que fue hasta el momento el único miembro permanente que se expresó públicamente sobre el tema.