Otra vez Ceuta es noticia por la entrada de miles de personas, bien a nado bien a pie, a España provenientes de Marruecos. Otra vez la migración se sitúa en el centro de la disputa política en verano. De nuevo, la compleja y delicada relación bilateral hispano-marroquí regresa a la primera página de la actualidad. En los últimos días, entorno a 1.500 personas habían cruzado la frontera, una cifra que quedaba desfasada con la llegada de miles más este jueves. Al menos nueve personas morían en las últimas horas en el intento de llegar a nado a suelo español.PublicidadAnte tal situación, el Gobierno anunciaba, pasadas las 19:30 horas del jueves, el envío de las Fuerzas Armadas a la ciudad autónoma para "dar apoyo a la Guardia Civil", cuerpo que también se refuerza. Así, a los 60 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad destinados en frontera, se suman otros tantos. La unidad de Seguridad Ciudadana de Ceuta se refuerza con 30 guardias civiles procedentes de Andalucía. Se envían ocho buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) el buque Duque de Ahumada. En los próximos días, además, llegarán más efectivos de la Benemérita, incluido un helicóptero y pilotos de drones.Por parte de la Policía Nacional, se ha enviado un equipo de seis personas de Extranjería para apoyar las labores de reseña y documentación y llegarán en los próximos días integrantes de la Unidad de Intervención Policial y la Unidad de Prevención y Reacción hasta completar una dotación de 200 agentes desplegados específicamente en tareas de seguridad ciudadana en Ceuta.El Ejecutivo mide al máximo sus palabras. Durante la mañana del jueves, el Ministerio del Interior dirigido por Fernando Grande-Marlaska, rehusaba la solicitud del presidente de Ceuta, el popular Juan Jesús Vivas, de declarar la emergencia nacional en la ciudad autónoma. El Gobierno argumentaba que esta opción no está contemplada en la Ley de Protección Civil, al contrario que sí sucede con los incendios. Este jueves el primo Pedro Sánchez anunciaba anuncia el fin de la emergencia nacional en el incendio de Ávila y Madrid, que baja a nivel 2. Sin embargo, la asamblea ceutí al completo, incluido el PSOE, reclamaba la declaración de situación de interés para la seguridad nacional, invocando la Ley de Seguridad Nacional. Esta opción también era declinada por el Gobierno.El PP cree que "está en riesgo la soberanía nacional"El PP, en boca de su presidente Alberto Núñez Feijóo, se sumaba a las reclamaciones de la Asamblea de Ceuta y exigía el cierre de las fronteras. "Está en riesgo la soberanía nacional de España y las fronteras de la UE", aseguraba el líder popular, que exigía una diplomacia efectiva con Marruecos y también con Bruselas. Por su parte, Santiago Abascal elevaba más el tono y tildaba, en una declaración incendiaria en redes sociales, la situación de "invasión", vinculándola con la política migratoria del Gobierno, responsabilizando de escenario directamente a Pedro Sánchez. PublicidadPor parte de Sumar, sus ministros guardaron silencio durante la jornada. Sin embargo, algunos de sus diputados se expresaron en redes sociales. Es el caso de Enrique Santiago, portavoz de IU en el Congreso, que reclamaba "ante la emergencia migratoria en Ceuta", "el traslado de migrantes y menores a otras comunidades autónomas". "El país debe afrontar los retos de forma solidaria, ¿dejarán los gobiernos autonómicos de PP-Vox tirada a Ceuta?", preguntaba. Movimiento Sumar pedía reforzar los recursos para la acogida en la ciudad autónoma y rechazaba las devoluciones en caliente. El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, criticaba: "La respuesta marroquí a la mejora de las relaciones diplomáticas y comerciales con Argelia ha sido chantaje, intimidación y lanzar a centenares de personas con anhelos de bienestar contra Ceuta".Por parte de Podemos, Irene Montero ha pedido "vías seguras" para la migración, criticando la política en esta materia de la UE, a la que ha tachado de "criminal". El portavoz del partido morado, Pablo Fernández, a su vez, reclamaba la activación de la emergencia nacional y exigía la dimisión del ministro Marlaska, así como un refuerzo de la presencia policial sin descartar, por ello, una respuesta humanitaria a la crisis.Una relación con Marruecos "excelente"Desde el Ministerio de Exteriores, se afanaban en garantizar que "la relación con Marruecos es excelente, la coordinación en migración y otros temas es muy intensa". Además, garantizaban que "en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia", según declaraban fuentes del ministerio que dirige José Manuel Albares a este periódico. Pedro Sánchez, por su parte, anunciaba a última hora de la tarde que este viernes visitará la frontera del Tarajal. Publicidad"El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta. Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible", escribía el presidente del Gobierno en redes sociales. "Es el momento de construir soluciones con responsabilidad y cooperación", añadía Sánchez. El Gobierno marroquí publicaba en la tarde del jueves un escueto comunicado en el que asegura que "colaborará con el Gobierno español".La crisis llega diez días después de la reunión entre Sánchez y el presidente de la República Argelina Democrática y Popular, Abdelmadjid Tebboune, en el país norteafricano. En el encuentro de la pasada semana, ambos mandatarios acordaron "el refuerzo del diálogo político, el fortalecimiento del partenariado económico y una mayor cooperación en el ámbito regional e internacional", según reconocía Moncloa. De la visita de Sánchez a Argelia también salió un acuerdo político estratégico para aumentar de forma inmediata las importaciones de gas argelino, en un contexto de crisis energética global. Además, salió el compromiso de celebrar una Reunión de Alto Nivel entre ambos gobiernos en otoño en Madrid. La mala relación entre Argelia y Marruecos y las discrepancias de estos en la cuestión del Sáhara Occidental influye también en la relación de España con estos países. Argelia es firme defensor del derecho a la autodeterminación saharaui, mientras que Marruecos impulsa la anexión de la excolonia española a través de su Plan de Autonomía. En mayo de 2021, se vivieron escenas similares en la frontera ceutí con Marruecos. Miles de migrantes intentaron llegar a España. En aquel momento, la acción fue consecuencia del enfado del rey de Marruecos por la acogida en un hospital español del líder saharaui del Frente Polisario Brahim Ghali. Al año siguiente, Sánchez giraba la postura del Gobierno con respecto al Sáhara y se recomponían las relaciones bilaterales con Marruecos. Aquello llevó a la ruptura diplomática de Argelia con respecto a España, relaciones que se recomponían con el viaje de Sánchez de la pasada semana.