China dio un nuevo paso en el desarrollo de su industria aeronáutica con el primer vuelo de prueba de la versión de gran altitud del C919, un avión de pasajeros diseñado para operar en aeropuertos de montaña donde las condiciones hacen más exigentes los despegues y aterrizajes.La prueba se realizó el 29 de julio en el Aeropuerto Internacional de Shanghái-Pudong y, según las autoridades chinas, la aeronave completó con éxito todas las tareas previstas durante el ensayo.El nuevo modelo está basado en el C919 convencional, el primer avión comercial de pasillo único desarrollado íntegramente en China que ya presta servicio en varias aerolíneas del país.Sin embargo, esta versión incorpora modificaciones específicas para mejorar su desempeño en zonas de gran altitud.

Entre los cambios destaca un fuselaje más corto, además de ajustes en distintos sistemas de la aeronave para adaptarse a las exigencias de este tipo de operaciones.El avión está diseñado para transportar entre 140 y 160 pasajeros y cumplir con los requisitos de despegue y aterrizaje en todos los aeropuertos de gran altitud de China.Operar en aeropuertos situados a gran altura presenta desafíos adicionales para las aeronaves.

A medida que aumenta la altitud, el aire es menos denso, lo que reduce el rendimiento de los motores y la sustentación de las alas durante el despegue y el aterrizaje.Por eso, los fabricantes suelen adaptar el diseño o la configuración de algunos modelos para garantizar que puedan operar con seguridad en estas condiciones.De acuerdo con la normativa de aviación civil china, se considera aeropuerto de gran altitud a aquel situado a 2.438 metros sobre el nivel del mar o más.