Personas buscan los cuerpos de sus seres queridos bajo los escombros, después de que los terremotos sacudieran Venezuela el 24 de junio, matando y desplazando a miles de personas, en Caraballeda, La Guaira, Venezuela, 29 de julio de 2026. REUTERS/Gaby OraaLa firma Ecoanalítica estima que los daños provocados por el doblete sísmico en Venezuela alcanzan los 17 mil millones de dólares, lo que implica un coste de reconstrucción que superaría los 25.600 millones de dólares.La consultora venezolana calcula que el acervo de capital en edificaciones del país asciende a 676,7 mil millones de dólares, distribuidos en un total de 7,3 millones de bienes inmuebles. Los dos terremotos afectaron el 1,8% del conjunto nacional y el 41,8% del total del estado La Guaira, que representan 11 mil 972 millones y 4 mil 430 millones de dólares, respectivamente.En cuanto a las características estructurales, Ecoanalítica concluye que “solo un 27,2% de las edificaciones en Venezuela están compuestas de los tres materiales más resistentes (mampostería confinada, acero o concreto reforzado”. PUBLICIDADDe acuerdo con este estudio, “la mampostería sin reforzar (55,3%) es el común denominador de las edificaciones venezolanas, y es apenas un poco más resistente que las edificaciones de madera”.Mientras se avanza en las labores de remoción de escombros y búsqueda de cuerpos, se abre el debate sobre la reconstrucción de las zonas afectadas por el doblete sísmico del 24 de junio. REUTERS/Gaby OraaEl balance del gobierno interino de Delcy Rodríguez habla de 856 edificios afectados y 190 colapsados por el cataclismo. El parte oficial está muy por debajo de los cálculos independientes, que en el caso de la NASA llegan hasta casi 59 mil inmuebles dañados.Con respecto a la vialidad, la firma consultora considera que las pérdidas se ubican en 874,9 millones de dólares, casi todo concentrado en las vías que conectan Caracas y La Guaira. Otros 262,9 millones de dólares corresponden a la destrucción de acueductos, y plantas de aguas servidas y agua potable.PUBLICIDADEn un país que lleva más de una década sufriendo apagones, advierten que la peor parte se la llevó el sistema eléctrico con daños por el orden de los 3 mil 800 millones de dólares, focalizándose lor problemas principalmente “en las vías de transmisión de La Guaira y las centrales de Termocarabobo y Planta Centro”.“La ayuda internacional recibida ha sido ínfima respecto a las necesidades para la recuperación, condicionada a la confianza en la gestión de los fondos de ayuda”, sostiene Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica. Según sus registros, la comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, ha comprometido hasta la fecha unos 720 millones de dólares para auxiliar a Venezuela.PUBLICIDADGrisanti sostiene que el proyecto de reconstrucción de La Guaira debe ser asumido por una especie de organización no gubernamental, “que logre acumular los esfuerzos en torno a un agente que genere la confianza necesaria”.El apoyo internacional contribuye a atender la emergencia, pero surge la necesidades de captar inversiones y donaciones importantes para la reconstrucción.El economista observa que el Estado venezolano, que se mantiene en cesación de pagos y está embarcado en un proceso de reestructuración de la deuda externa, no atrae a los donantes e inversionistas y enfrenta limitaciones para acceder a las fuentes de financiamiento. Igualmente, recuerda que sobre las instituciones nacionales siguen pesando las sanciones de Estados Unidos, si bien en los últimos meses las mismas se han flexibilizado.PUBLICIDAD“También hay un tema de capital humano”, apunta Grisanti, en alusión a la costumbre que tiene el chavismo de nombrar a una misma persona en diferentes puestos, verbigracia Calixto Ortega Sánchez, vicepresidente sectorial de Economía, presidente del Banco de Venezuela y hasta hace semanas jefe del Centro Internacional de Inversión Productiva.El portavoz de Ecoanalítica cree que si se opta por el camino de constituir una ONG, la reconstrucción puede tomar unos seis años. En cambio, advierte que si el gobierno acapara esta función, podrían necesitarse entre 15 y 30 años.