El desempeño económico que experimenta el país se ve reflejado en varios indicadores de la industria. Uno de ellos es el crecimiento de la producción y despachos de cemento, material fundamental para la construcción.En junio de 2026, la producción de cemento creció 8,6 % respecto de mayo, situándose en 452,4 mil toneladas, lo que equivale a un incremento de 35,7 mil toneladas frente al mes previo, según cifras el Banco Central del Ecuador (BCE).Los despachos registraron un incremento de 5,8 % (24,8 mil toneladas adicionales). Y los inventarios disminuyeron 21,5 %, pasando de 45,1 mil a 35,4 mil toneladas.PublicidadEl Central explica que este comportamiento es típico del inicio de la época seca (junio-octubre), con condiciones climáticas favorables donde crecen la producción y el despacho, y se acelera la rotación de inventarios para abastecer el avance de las obras al aire libre.Al factor climático se suman los incentivos fiscales que otorga el Estado, como la devolución del impuesto al valor agregado (IVA) a constructores, y la progresiva reactivación de proyectos estratégicos de infraestructura y vivienda, tanto en el ámbito público como privado, atribuye el BCE.Los buenos resultados de la industria cementera también se observan de manera acumulada, de enero a junio de 2026 respecto del mismo periodo del año anterior.PublicidadPublicidadDe acuerdo con esto, en el primer semestre de 2026 la producción de cemento aumentó el 13,4 % y los despachos, el 15 %.El reporte del BCE, publicado el 22 de julio, recopila estadísticas sobre el cemento mediante una encuesta mensual, con una cobertura cercana al 96 % de la producción nacional.“El cemento es un material base para la fabricación del hormigón, utilizado en la construcción de estructuras de diversos tipos. Actualmente, la industria de la construcción insume (absorbe) aproximadamente el 88 % de la producción de cemento”, señala el Banco.A nivel de provincias, las que registraron los mayores incrementos en la demanda de cemento en junio de 2026 respecto del mes anterior fueron Loja (49,5 %), Morona Santiago (24,6 %), Los Ríos (21,8 %), Sucumbíos (16 %) y Cotopaxi (13,2 %). En contraste, las principales provincias que presentaron disminuciones en sus despachos mensuales fueron Galápagos (−19,5 %), Orellana (−11,4 %), Imbabura (−8,2 %) y Zamora Chinchipe (−6,7 %), según el estudio.Con el aumento de la producción y despachos también se eleva la demanda de trabajadores. El informe expone que en junio de este año se registró un alza mensual del 0,5 % en cuanto al personal ocupado en la industria. En la comparación interanual, el personal ocupado total aumentó 2,8 % respecto de junio de 2025.PublicidadLos resultados que muestra la industria también se entienden en el contexto de la iniciativa del Gobierno de declarar a “2026 como el año de la construcción”, comentó Miguel Ángel Puente, director ejecutivo del Instituto Ecuatoriano del Cemento y el Hormigón (Inecyc).Señaló que otro elemento que ha influido es el financiamiento para la vivienda. Existen mejores condiciones para acceder a créditos con plazos y tasas de interés más convenientes. Un ejemplo es el crédito Miti-Miti, enfocado en viviendas de interés público y social, dijo Puente. El programa Miti-Miti se canaliza a través de entidades financieras autorizadas. Ofrece una tasa preferencial donde el Gobierno subsidia el 50 % y el beneficiario cubre el otro 50 %; por esa razón la tasa de interés ronda el 4,99 %.“Esa es una muy buena palanca que está aumentando la generación de la construcción y teniendo más demanda”, destacó.El frente que requiere más impulso es el desarrollo de mayor infraestructura pública, comentó Puente y dijo que las alianzas público-privadas pueden ser una herramienta esencial para aumentar la obra pública. En ese sentido, el sector cementero y de la construcción han elaborado una propuesta de proyecto de ley de “obras por impuestos”, que plantea otorgar incentivos tributarios para la ejecución de obras priorizadas por el Gobierno dentro de un portafolio.La idea es que los constructores privados se encarguen de ejecutar esas obras. Y a cambio de las inversiones que realicen para esos proyectos reciban ciertos beneficios tributarios.“Aquellos recursos que el Gobierno nacional o los gobiernos seccionales no tienen para invertir, los invierte el privado”, explicó Miguel Ángel Puente, quien indicó que la iniciativa ya ha sido socializada con autoridades del Gobierno y con miembros de la Asamblea Nacional. Alianza cementera para aprovechar la basuraUna iniciativa en colaboración entre el sector público y la industria busca transformar la basura no reciclable en energía para fabricar cemento.Se trata de la Alianza por las Ciudades, que fue presentada el miércoles 29 de julio. Está integrada por la empresa Unacem Ecuador; la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs); la Federación Interamericana del Cemento (Ficem) y el Inecyc.Consiste en desarrollar una metodología para cuantificar el metano evitado cuando los residuos sólidos urbanos son usados como combustible alterno en las plantas cementeras, reemplazando combustibles fósiles (derivados de petróleo) y reduciendo emisiones de CO2, explicó Xavier Guerra, jefe de Ecología Industrial de Unacem Ecuador.Esto permite a las fábricas tener seguridad energética, reducir emisiones y ayudar a los municipios en la gestión de sus residuos sólidos.Guerra describió que para la construcción de la metodología, Unacem entregará información técnica de su experiencia con procesos de coprocesamiento de residuos y la Emgirs, datos sobre la gestión de residuos.La información se entregará a la Ficem, que se encargará de desarrollar la metodología con el auspicio del Inecyc. Y luego se entregará a las Naciones Unidas, para su aprobación y uso a escala mundial. Se prevé que todo esté listo para finales de este año, dijo Guerra.El proyecto que lleva a cabo Unacem en su planta de Otavalo (Imbabura) ha permitido alargar la vida útil del relleno sanitario y alcanzar un 56,88 % de coprocesamiento de residuos en 2024 (reemplazando el uso de combustible fósil en la producción de cemento), con una reducción significativa de emisiones. (I)