Pável Durov, fundador y propietario de Telegram, se enfrenta a una situación complicada, una vez que el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, la antigua KGB, declarase este miércoles en búsqueda y captura internacional al magnate por una causa por “cooperación con el terrorismo”. En paralelo, los inversores están muy pendientes del posible impacto en la propia compañía y en las criptomonedas que cobija.Durov, residente en los últimos tiempos en Emiratos Árabes Unidos, con nacionalidad de este país y francesa desde principios de esta década, es uno de los hombres más ricos de Rusia, gracias a sus actividades vinculadas a internet y las telecomunicaciones. No hay coincidencia en las valoraciones de su patrimonio. Así, medios especializados hablan de 17.000 millones de dólares (unos 14.930 millones de euros), si bien firmas como Forbes sitúan la cifra en el entorno de los 6.600 millones. A su vez, Bloomberg sitúa a Durov en el puesto 265 de su ranking de multimillonarios, con una fortuna de 12.500 millones de dólares. Tenga el dinero que tenga, el magnate posee el 100% del capital de Telegram y mantiene el control de la plataforma. La firma cuenta con más de 1.000 millones de usuarios activos en todo el mundo. Fue lanzada en 2013, coincidiendo con la venta, por parte de Durov, de su participación en VKontakte, la versión rusa de Facebook. De hecho, se llegó a definir a Durov como el Zuckerberg ruso, en alusión al fundador de Facebook, ahora consejero delegado de Meta.Telegram, que tiene su base en Emiratos Árabes Unidos, país al que se mudaron Pável Durov y su hermano la década pasada tras rechazar que la firma colaborase con el FSB, es un servicio de mensajería instantánea multiplataforma basado en la nube que se centra en la velocidad, la seguridad y la capacidad de crear grupos masivos, ofreciendo cifrado de extremo a extremo para chats y llamadas de voz confidenciales. Permite a los usuarios compartir archivos de cualquier tipo, crear grupos de hasta 200.000 miembros y gestionar canales para transmitir a audiencias ilimitadas.En los últimos años, la compañía ha contado con el respaldo de los inversores en distintas operaciones corporativas, especialmente vinculadas a los mercados de deuda y de criptomonedas. En febrero de 2018, Telegram recaudó 850 millones de dólares de 81 inversores en una colocación de criptos, según informó la compañía en un documento presentado ante la SEC, el supervisor de los mercados bursátiles de Estados Unidos. Posteriormente, dentro de su estrategia para crear su propia criptomoneda, aumentó la colocación a 1.700 millones de dólares.En el verano de ese mismo año, la compañía recaudó alrededor de 210 millones de dólares a través de la venta de bonos a inversores, incluido el propio Pavel Durov, según publicó TechCrunch.Poco después, en 2020, según Bloomberg, devolvió a sus accionistas en torno a 1.200 millones de dólares. Y, en marzo de 2021, Mubadala Investment Company, el fondo soberano de inversión de Abu Dabi, invirtió 75 millones de dólares en bonos convertibles a cinco años previos a la salida a bolsa de Telegram. Dentro de la transacción, Abu Dhabi Catalyst Partners invirtió otros 75 millones en deuda de Telegram. Las inversiones formaban parte de una emisión en la que la compañía levantó cerca de 1.000 millones.La salida a Bolsa de la empresa, mientras tanto, y pese a que se dijo que podía ser en este año 2026, sigue suspendida de momento, retrasada sobre todo por los litigios interpuestos por Durov en Francia y por las complicaciones derivadas de la congelación de los bonos corporativos. En paralelo, y durante la primavera del pasado año, Telegram llegó a celebrar distintas reuniones con inversores para tratar una posible colocación de bonos por valor de unos 2.000 millones de dólares, para refinanciar su emisión de deuda de 2021, según Bloomberg.En cualquier caso, las finanzas de Telegram se han visto influidas en los últimos tiempos por su creciente vinculación con las criptomonedas, a pesar de la presión legal y los riesgos geopolíticos que complican el panorama. Según publicó Financial Times a principios de 2026, citando los estados financieros no auditados, la plataforma de mensajería registró unos ingresos de 870 millones de dólares durante el primer semestre de 2025, con un aumento del 65% en relación al mismo periodo del año anterior. El diario británico apuntó que casi un tercio de esa suma, aproximadamente 300 millones, se obtuvo mediante acuerdos de exclusividad, estrechamente ligados a Toncoin, la criptomoneda del ecosistema de Telegram.El diario consideraba que las cifras demostraban cómo los ingresos vinculados a la actividad relacionada con TON están compitiendo con fuentes de ingresos más tradicionales, como la publicidad y las suscripciones. La caída de Toncoin provocó unas pérdidas netas en Telegram cercanas a 222 millones, frente a un beneficio de 334 millones de dólares en el primer semestre de 2024. El cambio se debió principalmente a una depreciación del valor de las tenencias de Toncoin de la compañía después de que el token perdiera alrededor del 69% de su valor durante 2025, según datos de CoinGecko.En el ejercicio de 2024, según Bloomberg, los ingresos totales de Telegram habían superado los 1.000 millones de dólares. La firma contaba con más de 500 millones en reservas de efectivo, sin incluir los criptoactivos.Disputas y litigiosYa durante el año en curso, y en febrero pasado, Durov mantuvo un duro enfrentamiento con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a causa de la intención del Ejecutivo de prohibir a niños y adolescentes el uso y acceso a las redes sociales, además de perseguir a sus dueños por manipular los algoritmos y responsabilizarles penalmente por el contenido que se vierte, especialmente los mensajes de odio. “Estas medidas pueden convertir a España en un Estado vigilado bajo el pretexto de la protección”, dijo Durov. Sánchez contestó en redes sociales: “Deja que los tecnoligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”.Anteriormente, Durov había sido acusado en Francia en 2024 por presunta complicidad en la difusión de imágenes sexuales de menores y otros delitos en su plataforma. Inicialmente, se le prohibió salir del país hasta que se levantó la prohibición de viajar el año pasado. El directivo se ha comprometido a mejorar la gestión del sitio web respecto al contenido ilegal y perjudicial, y a facilitar a las autoridades el envío de solicitudes a la aplicación. La investigación francesa continúa.La detención de Durov en Francia provocó que el Toncoin sufriese unas pérdidas de hasta el 22%. De hecho, el activo digital de Telegram perdió alrededor de 2.700 millones de dólares en valor de mercado.
Pável Durov, el magnate detrás del éxito de Telegram, en la diana de Putin
La plataforma del empresario ruso, residente en Emiratos y perseguido en su país, cuenta con más de 1.000 millones de usuarios. La empresa tiene paralizada su posible salida a Bolsa y ha realizado emisiones de deuda con el respaldo de Abu Dabi










