En las últimas tres décadas, ocho alcaldes o exalcaldes guatemaltecos han sido extraditados a Estados Unidos para enfrentar procesos por narcotráfico. Las investigaciones de las autoridades estadounidenses sostienen que utilizaron su poder político para facilitar el transporte de cocaína, proteger cargamentos, coordinar rutas o encabezar estructuras criminales con operaciones en Centroamérica y México.
El primer alcalde extraditado a Estados Unidos fue Arnoldo Vargas Estrada, de Zacapa, quien fue capturado en diciembre de 1990 y extraditado en 1992. Vargas fue electo por la Unión del Centro Nacional (UCN) para el período 1986-1990 y obtuvo la reelección en los comicios de 1990; sin embargo, no asumió el nuevo mandato debido a su captura. La UCN, fundada en 1983 por Jorge Carpio Nicolle, excandidato a la presidencia en 1985.
Las autoridades estadounidenses condenaron a Vargas por dirigir una organización dedicada al tráfico de drogas hacia ese país. Fue condenado a 30 años de prisión, pero, tras una reducción de su condena, volvió a Guatemala en el 2017.
Dos años después intentó regresar a la política mediante un comité cívico para competir nuevamente por la alcaldía de Zacapa, aunque no logró participar en las elecciones. Vargas falleció el 8 de octubre del 2025.







