El último asesinato machista fue cometido en Barcelona por parte de un hombre que presuntamente mató a su mujer en casa, frente a sus dos hijos, en el barrio de Sant Martí. Pocos días antes, la Fiscalía, conocedora de la “preocupante” convivencia familiar, había pedido la protección de los menores, pero la jueza desestimó la medida.
Así lo ha dado a conocer este jueves la Fiscalía Provincial de Barcelona, que tuvo conocimiento del caso debido a la denuncia que interpuso el hombre por supuestos episodios de violencia de la madre hacia él y los hijos. Tras ser detenida ella y pasar a disposición judicial el pasado 12 de julio, la mujer, de 34 años, quedó en libertad.
La Fiscalía detalla que tras esa denuncia, constató “la necesidad de evitar que los menores continuaran expuestos a un contexto familiar que, conforme a los datos disponibles en ese momento procesal, podía resultar perjudicial para su seguridad y para su adecuado desarrollo”. Por ese motivo, pidieron una orden de protección para ambos.
En paralelo, el Ministerio Público solicitó también una alternativa habitacional para la madre, con la intención asimismo de “preservar a los niños de una situación de convivencia familiar que consideraba objetivamente preocupante”. Sin embargo, el juez desestimó la petición, a lo que la Fiscalía optó por presentar un recurso de apelación.










