Valladolid (EFE).- La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a una pena de prisión permanente revisable a una auxiliar de enfermería por un delito de asesinato agravado contra una anciana de 98 años a la que inyectó insulina, que no necesitaba, en una residencia de León.

Según recoge la sentencia, el 17 de agosto de 2022 la auxiliar de enfermería recogió después de la cena a la anciana, que sufría demencia con dependencia para cuidados básicos y actividades cotidianas, y la condujo en silla de ruedas a la habitación para acostarla.

Mientras la atendía, la agredió dándole varios golpes con la mano en la cabeza y zarandeándola. La mujer se quejó: “No me peques, no me pegues”.

Otra auxiliar acudió a la habitación al oír los gritos. Tras ser avisados, acudieron al centro los responsables de la residencia y una dotación de la Policía Nacional. La anciana fue atendida de las lesiones por personal sanitario en la misma residencia.

Posteriormente, la directora de la residencia le dijo a la acusada que se cambiase y que se fuera a su casa hasta que se aclarase lo ocurrido.