Marc Cucurella ha aprovechado las vacaciones para estrenar una imagen que prácticamente nadie esperaba. Después de años convirtiendo su melena rizada en parte inseparable de su personaje, el futbolista se ha trenzado sus rizos. El cambio llega en un momento bastante oportuno: acaba de ganar el Mundial con España, ha fichado por el Real Madrid y todavía dispone de unas semanas antes de comenzar su nueva etapa deportiva. Puestos a enfrentarse a un cambio, el verano parece una fecha bastante razonable. El corte resulta especialmente llamativo porque sus rizos no eran un simple peinado. Sobre el césped servían para localizarlo desde cualquier punto del estadio y, fuera de él, habían terminado funcionando como una marca personal. Cucurella era uno de esos futbolistas reconocibles incluso para quienes no siguen demasiado el fútbol. El volumen, la longitud y esa textura que se movía durante los partidos formaban parte de una identidad construida durante años. Durante el Mundial se hizo viral una historia que relacionaba directamente la melena con Mateo, el hijo mayor del jugador, diagnosticado con autismo. Según aquella versión, Cucurella dejaba el pelo suelto para que el niño pudiera distinguirlo fácilmente en el campo. El relato resultaba emotivo, pero no existe una declaración fiable del futbolista que lo confirme. La explicación documentada es anterior: fue su madre quien dejó crecer el cabello de Marc y de su hermano para poder identificarlos cuando jugaban en las categorías inferiores. Él decidió mantenerlo porque terminó sintiéndolo como parte de su estilo. La transformación también afecta, al menos visualmente, a su relación con . Cucurella ha sido el gran protagonista de la campaña de Fructis Método Rizos, hasta el punto de que la firma puso en marcha este verano la iniciativa ‘Los rizos de España’. La promoción invitaba a los consumidores a enseñar cómo resistía su cabello al ritmo de las vacaciones y utilizaba al futbolista como ejemplo de definición, hidratación y resistencia. La campaña continúa visible en la página de Garnier, pero ahora su embajador ya no tiene los rizos que daban sentido a buena parte del mensaje. TE PUEDE INTERESAR Eso no significa necesariamente que exista un problema contractual. Una colaboración publicitaria puede sobrevivir a un cambio de imagen y, además, el pelo vuelve a crecer. La situación, eso sí, tiene bastante gracia desde el punto de vista de la comunicación: la marca que convirtió su melena en reclamo se encuentra de repente con un portavoz con trenzas. También podría aprovecharlo. Pocas campañas explican mejor que esta que hasta las señas de identidad más reconocibles pueden modificarse durante unas vacaciones. El nuevo look exige igualmente un pequeño cambio en su rutina. Al desaparecer la capa de cabello que cubría la cabeza, el cuero cabelludo queda mucho más expuesto a la radiación solar. La Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología aconseja utilizar un fotoprotector de al menos SPF 30 y aplicarlo también “sin olvidarse de los labios, las orejas y el cuero cabelludo”. En pleno verano, gorra, protección solar y reaplicación después del baño pasan a ser bastante más importantes que cualquier producto para definir el rizo. Antes de despedirse de su característica melena, Cucurella ya había cumplido otra de las promesas realizadas durante el Mundial. El lateral se tatuó en la parte posterior del brazo izquierdo un retrato de Luis de la Fuente sosteniendo la Copa del Mundo. El trabajo fue realizado por Joaquín Ganga y convirtió en permanente una apuesta que el jugador había hecho antes del torneo: si España ganaba, llevaría al seleccionador grabado en la piel. “Las promesas se cumplen”, escribió al enseñar el resultado. Ahora todas las miradas se dirigen hacia Ferran Torres. El delantero también aseguró que se raparía si España se proclamaba campeona, aunque durante la recepción celebrada en el Palacio de la Zarzuela pareció arrepentirse. La princesa Leonor le recordó la apuesta con una pregunta directa: “¿No te ibas a rapar el pelo?”. Torres respondió con un rápido “no, no”, entre las risas de la familia real. Falta comprobar si se trataba de una broma o de una retirada definitiva. Cucurella, por su parte, ya ha demostrado que no le asustan ni la aguja ni la maquinilla. Marc Cucurella ha aprovechado las vacaciones para estrenar una imagen que prácticamente nadie esperaba. Después de años convirtiendo su melena rizada en parte inseparable de su personaje, el futbolista se ha trenzado sus rizos. El cambio llega en un momento bastante oportuno: acaba de ganar el Mundial con España, ha fichado por el Real Madrid y todavía dispone de unas semanas antes de comenzar su nueva etapa deportiva. Puestos a enfrentarse a un cambio, el verano parece una fecha bastante razonable.