Actualizado Jueves,
julio
12:30Manolo Solo, actor conocido por La isla m�nima, Tarde para la ira y El buen patr�n y ganador de un Premio Goya, ha muerto a los 62 a�os, enfermo de c�ncer. El curr�culo de Solo (nacido con el nombre de Manuel Jes�s Fern�ndez Serrano en Algeciras, en 1964) incluye su premio Goya al mejor actor de reparto (Tarde para la ira, 2016) y cuatro candidaturas m�s, adem�s de 55 pel�culas, desde 2003 hasta la Una quinta portuguesa (Avelina Prat, 2025) y La desconocida, de Gabe Ib��ez, a�n sin estrenar.La carrera de Solo empez� tarde y lentamente pero logr� calar en el p�blico durante la �ltima d�cada y media de �xito comercial y de prestigio del cine espa�ol. "Durante mucho tiempo me he amargado la vida porque una parte de m� pensaba que merec�a m�s. Viv�a con el ansia de ser descubierto, de que alguien se fijara en m� y dijera: 'Veo algo que no ven los dem�s'. Y reconozco tambi�n que en m�s de una ocasi�n lo vi muy cerca. Recuerdo un guion que me ofreci� Fernando Navarro y con el que me ilusion� much�simo. Pero no pudo ser. Ha habido otros casos y con cada ilusi�n la ca�da ha sido m�s grande. Pero me he endurecido tambi�n y, de hecho, he acabado por hacer callo. Digamos que lo he asumido, en su momento con un poco de resentimiento, pero asumido queda", dijo Solo en una entrevista publicada por EL MUNDO en 2025, cuando estren� Una quinta portuguesa.Para saber m�sAquella pel�cula era la pieza de b�veda que cerraba el arco: Solo, que ten�a todos los atributos para hacer una carrera como actor de car�cter como su maravilloso Ib��ez en El gran V�zquez (�scar Aibar, 2010), se hab�a especializado en personajes que aparentaban una bondad machadiana pero que escond�an algo turbio. El encargado mezquino al que interpret� en El buen patr�n (Fernando Le�n de Aranoa, 2020), en clave de comedia, es un ejemplo. El periodista angustiado de La isla m�nima (Alberto Rodr�guez, 2014, quiz� la pel�cula que hizo que el p�blico se fijara en �l), es otro pero desde el lenguaje de thriller. En Tarde para la ira (de Daniel Ar�valo) fue un kinki con voz rota, aparentemente rid�culo pero impredecible. All�, Solo se midi� a Antonio de la Torre, cuya carrera discurri� casi en paralelo: uno locuaz y un poco absurdo, el otro encerrado en s� mismo y al borde del estallido pemanentemente. Un p�rrafo de la cr�tica de este peri�dico de La desconocida, de Pablo Maqueda, la pel�cula en la que Solo interpretaba a un odioso acosador sexual, sintetiza su especialidad: "De repente, un actor tan dado a figurar como el primero entre los que vienen despu�s, es sencillamente un tipo de canta (mal) a Julio Iglesias. Y en la crudeza, malestar y falta de afinaci�n con que se conduce se antoja definitivamente el primero de todos, el m�s inc�modo de todos y, por ello, el m�s revelador, el m�s cercano, cada uno de nosotros. Aunque duela. La secuencia de presentaci�n irrumpe en la pantalla como lo acostumbra a hacer una pesadilla a las cinco de la ma�ana. En crudo y sin molestarse en pedir permiso. Es s�lo el principio de un viaje al fondo oscuro donde habitan el sue�o, el mito, lo abyecto, lo que mejor nos define." Sin embargo hab�a otro Solo esperando, un actor m�s parecido a Nani Moretti que a Dennis Hopper. Una quinta portuguesa, y, antes, Cerrar los ojos de V�ctor Erice, y Anatom�a de un instante (dobnde interpret� a Manuel Guti�rrez Mellado) permitieron que Solo se desprendiera de esa tensi�n y se presentara como una figura como de otro tiempo, m�s inocente, recta, dulce y luminosa: "Me enternece que alguien vea luz en m�", dijo el actor en la entrevista de EL MUNDO. "Es muy com�n que los directores de casting, los productores o los realizadores reconozcan en m� una cierta viscosidad. De todas formas, hay muchas formas de encarnar a un personaje luminoso. La luz por s� sola no es interesante. De hecho, lo oscuro sin matices es m�s atractivo que lo luminoso simplemente... Un personaje luminoso que tenga una zona oscura es algo precioso. Y un personaje oscuro que exhiba el dolor que le ha llevado ah� y que pueda hacer que simpatices con �l, hasta entenderlo, tambi�n es una maravilla. Lo que me interesa son las gamas, los colores puros no sirven para nada. Ser villano de c�mic puede ser muy divertido, pero nada m�s". Las entrevistas de Solo inclu�an siempre informaci�n interesante: "He trabajado pinchando m�sica, he sido mensajero... Empec� a dedicarme a esto a partir de los 35 y s�, tuve �pocas en las que estuve a punto de volverme a Sevilla porque no ten�a para el alquiler. Pero al final siempre me terminaba saliendo algo o un amigo me dejaba 500 euros. Ahora me considero un privilegiado", dijo en YO DONA en 2024. En EL MUNDO explic� su alias y descubri� con �l sus anhelos y sus tormentos vitales. "Manuel Fern�ndez no me parec�a un nombre adecuado para triunfar en el mundo de la m�sica, que es donde yo quer�a triunfar cuando ten�a 17 o 18 a�os con mi grupo Relicarios. Y eleg� Solo. El hecho de que fuera hu�rfano de padre desde que cumpl� 15 d�as de vida influy�. Ahora, la verdad, me averg�enzo un poco. Me resulta bastante infantil. Es una manera muy descarada de llamar la atenci�n. Muy pueril y, adem�s, es feo. Eso de que Manolo rime con Solo es terrible. Recuerdo que alguna vez he intentado cambiarlo. Al menos, dejar Manuel. Pero no hay manera. Tambi�n te digo que ni aunque me hubiera puesto Ziggy Stardust... No s� si todo esto del apellido no ha acabado por ser una profec�a autocumplida".











